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La odisea de Alex Txikon en el Everest: «Estamos de vuelta a la vida»

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Txikon, en el Everest.

  • El alpinista vizcaíno confirma que realizará un nuevo intento al 'techo del mundo' después de salir milagrosamente vivo de una avalancha a 7.000 metros en el descenso desde el campo 3

«Estamos de vuelta a la vida». Hay frases que valen más que mil imágenes. Y cuando sale de la boca de un tipo que lleva seis inviernos seguidos peleándose con las montañas más altas del planeta y viviendo situaciones extremas en ellas, incluida la pérdida de tres de sus compañeros de cordada, sobran también las palabras. La ha pronunciado Alex Txikon este martes nada más llegar al campo base y es la mejor medida de lo que el vizcaíno y los sherpas Nerbu y Cheppal padecieron el día anterior durante su intento de alcanzar el Collado Sur del Everest camino a la primera cima invernal y sin oxígeno en el 'techo del mundo', cuando un vendaval a 8.000 metros de altura les impidió siquiera intentar montar la tienda de campaña.

Pero lo peor le esperaba en la bajada. Tras pasar la noche en el C-3 en condiciones muy precarias, una avalancha les pasó por encima. Alex salió milagrosamente vivo tras una caída de cien metros que contuvo un clavo de hielo. Entre sus compañeros sherpas, sólo Cheppal resultó herido en la cabeza, aunque por suerte pudo llegar por sus propios medios al campo base, desde donde será evacuado hoy mismo.

Nada más llegar al campo base y con la voz todavía quebrada por el esfuerzo, Alex explicó a su equipo de asistencia que habían pasado «mucho miedo con el viento que nos hemos encontrado allí arriba». Y los hechos confirmaban esas palabras. Desde el campo 3 'bajo' en el que pasaron la noche a 7.100 metros de altitud hasta el campo base, el equipo tardó nada menos que nueve horas en bajar. Un horario muy alejado de los ritmos que han empleado una vez aclimatados y para un recorrido de unos diez kilómetros y casi 2.000 metros de desnivel negativo a lo largo del Valle del Silencio, la Cascada del Hielo y el glaciar del Khumbu hasta el campo base, situado a 5.400 metros. Y suerte que pudieron llegar tras ser barridos por el alud sobre los 7.000 metros de altitud.

Abandono desmentido

Poco después de que Alex y los cinco sherpas de su equipo llegaran al campo base, los teletipos de todo el mundo escupían la noticia: «Alex Txikon abandona su intento de escalar el Everest en invierno». Según el relato de la información, Mingma Sherpa, director de Seven Summit Trek -la agencia con la que Alex ha realizado toda la logística de la expedición-, aseguraba que el montañero de Lemoa no iba a intentar el ascenso de nuevo y volvería a casa en los próximos días.

El anuncio, desde luego, no había salido de la boca de Alex Txikon, que tras llegar al campo base apenas tuvo tiempo de comentar que estaba agotado, pero bien físicamente, antes de pedirles un par de horas para comer, beber e hidratarse. Según confirmaron más tarde desde su equipo de asistencia, el origen de la noticia estuvo en alguno de los sherpas que acompañan a Alex al que, después de lo vivido el lunes, le pudo las ganas de volver ya a casa.

Pasado ese periodo que Alex había pedido para recuperar las fuerzas, el alpinista vizcaíno aseguró que lo volverá a intentar. «Le vamos a dar un pegue más», explicaba literalmente en el argot escalador. Lo que no hacía era confirmar cuándo. Esta misma semana, los partes anuncian ausencia de viento hasta el domingo. Pero también lo anunciaban este martes y al final hubo rachas de 100 km/h a 8.000 metros... «El miércoles, cuando hayamos descansado y tengamos la cabeza fría, decidiremos el momento, pero un intento más vamos a hacer», proclamaba. Y rumiaba su mala suerte con el tiempo: «Esa meteo, esa puta meteo que nos ha fallado...».

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