El Correo

jornada 30

Aduriz rescata un punto para el Athletic

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Aduriz y Otamendi, protagonistas opuestos en San Mamés. / EFE

  • Un postrero y polémico gol del delantero vasco, tras una injusta expulsión de Otamendi, aleja al Valencia del tercer puesto

El fútbol no entiende de lógica y sí de goles, polémicas y desatinos arbitrales. Resulta que el Valencia acarició el triunfo en San Mamés tras marcar De Paul cuando más sufría su equipo, y que Aduriz empató casi al final, después de que Teixeira Vitienes errase de forma grave en la expulsión de Otamendi y en el gol del ariete vasco en posición antirreglamentaria. El punto no le sirve a los ‘leones’ para acercarse a Europa y deja a los de Nuno cuartos, a tres puntos del Atlético y con sólo uno de ventaja sobre el Sevilla.

Cuando en la víspera Valverde dijo que le preocupaba la consistencia del Valencia, y Nuno insistió en que debían de preocuparse por mantener su estilo, no resultaba difícil adivinar que San Mamés albergaría un duelo muy cerrado, al menos hasta que a unos y a otros les aguantase el físico. Los dos técnicos plantearon el choque con enorme respeto mutuo, más preocupados por no hacer concesiones al adversario que por ejercer el mando y generar ocasiones. Y en ese escenario suelen manejarse mejor los levantinos que los vascos, habitualmente más alegres en su juego, sobre todo al calor de ‘La Catedral’.

La intensidad, la concentración, las vigilancias y las interrupciones marcaron un primer tiempo de lo más anodino, sin ocasiones y con escasísimas acciones bien trenzadas. Ambos conjuntos acusaron sus sensibles ausencias. Los ‘leones’ añoraban sobre todo a Iker Munian, lesionado de gravedad en una rodilla y a punto de pasar por el quirófano. Sin el pamplonés, el Athletic pierde enorme presencia ofensiva, toque y nexo entre el centro del campo y el ataque. Oportunidad para Unai López e Ibai Gómez, ya que Beñat no fue titular. Atrás, Gurpegui suplió la ausencia, por sanción, de Laporte.

El Valencia, con mucho más fondo de armario, no pudo disfrutar de Parejo, su capitán y jugador con mejor visión de juego, y del lateral Gayà. Lucas Orban, que se las tuvo tiesas con el incansable y sacrificado Iñaki Williams, y Rodrigo fueron sus sustitutos. Además, mediada la primera mitad se lesionó Piatti. Notó un pinchazo cuando trataba de zafarse de De Marcos.

La primera gran ocasión de la tarde-noche se produjo recién iniciada la segunda parte, y llegó tras una acción de estrategia. Etxeita cabeceó, a la salida de un córner bien ejecutado al fin por Ibai, pero Diego Alves respondió como un felino. Ciertamente, salió el Athletic con más ambición y presión alta tras el descanso. Dispuso enseguida de otra gran ocasión que dejó patente las enormes ayudas defensivas de este Valencia cuando existe algún desajuste. Otamendi estuvo atentísimo para salvar casi sobre la raya un cabezazo de Aduriz.

No había aún noticias ofensivas de los de Nuno, más allá de un resbalón de Gorka tras un balón largo a Alcácer que casi genera uno de esos goles de ‘vídeos de primera’. Pero en su primera combinación larga, precisamente cuando más sufrían, marcaron. Alcácer dejó pasar y De Paul hizo un pase a la red. A partir de ahí, control absoluto de la situación, algún lujo del recién entrado Negredo y más ocasiones para aumentar la renta hasta que llegó la roja a Otamendi. Al filo del final, Aduriz firmó las tablas. Y, entre la polémica, se lo dedicó a Munian, que saludó desde la grada, sentado con férula, pierna extendida y muleta al lado.