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octavos de final | ida

El Athletic deja vivo al Valencia

Los jugadores del Athletic celebran un gol.
Los jugadores del Athletic celebran un gol. / EFE
  • Los de Valverde fueron dominadores del encuentro, aunque no acertaron ante un inspirado Ryan, que fue el mejor de su equipo

Dio la sensación de quedarse muy corta la victoria de los de Valverde por lo visto sobre el verde durante todo el encuentro. El Athletic fue absolutamente superior en un San Mamés volcado con su equipo, que no dejó de atacar y de buscar el arco de Ryan. No supo concretar sus ocasiones cuando se plantó ante el australiano, que volvió a ser, de largo, el mejor del Valencia. Un club que sigue sin encontrar un patrón claro de juego y que apenas se acercó al área rojiblanca. Cuando lo hizo, sus balas parecieron ser inofensivas en un ambiente marcado por la incesante lluvia.

Por momentos dio la sensación de ser un partido épico, digno de otras épocas por el estado del terreno de juego. Las condiciones climatológicas de las últimas jornadas lo dejaron totalmente embarrado y, en algunas zonas como el centro del campo, impracticable. Lo aprovechó mejor el Athletic, que buscó en su banda derecha la velocidad de De Marcos y, sobre todo, un Markel Susaeta muy activo que hizo sufrir a Gayá en demasía durante toda la primera mitad. Una lucha desigual de la que el rojiblanco salió siempre victorioso, aunque no logró convertir su único disparo en una rápida transición gracias a la buena intervención de Ryan.

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Nada pudo hacer el australiano minutos más tarde ante el remate de cabeza de Raúl García, que se colaba como un obús en la portería del Valencia. Beñat es un peligro a balón parado, más si cabe con el césped tan rápido que presentaba San Mamés, y solo necesitó un par de intentos para demostrarlo, regalándole un excelente balón al navarro. El tanto daba alas a La Catedral, cada vez más ilusionada con la posibilidad de lograr algo grande en la competición europea. También a los jugadores rojiblancos, rebosantes de optimismo y confianza. Lo demostró, incluso, Herrerín, con un gran recorte cuando Rodrigo le encimaba en el área. El guardameta, muy atento cuando su equipo lo requirió, volvió a responder con creces a la confianza que le otorga Valverde en la Liga Europa.

Las continuas embestidas de los ‘leones’ aminoraron a un exigido Valencia, que solo supo sufrir y no fue capaz de estirarse durante los 90 minutos. Los de Neville lo confiaron todo a la parcela defensiva y al buen hacer en portería de Ryan, convertido en un bastión en el juego aéreo. Tuvo, además, la oportunidad de lucirse en un libre directo del que dispuso Beñat en el borde del área. Su buena actuación continúa poniéndole las cosas difíciles al técnico británico en una de las posiciones más delicadas.

No fue la noche de Aduriz de cara a portería, indiscutible goleador y líder del equipo de Valverde. Muy trabajador como de costumbre, el pichichi de la segunda competición europea apenas dispuso de un par de claras ocasiones. La primera llegó instantes más tarde del 1-0, cuando se plantó solo ante Ryan. Su disparo salió demasiado cruzado. Pudo poner tierra de por medio en el descuento en una rápida contra, pero no acertó con la portería valencianista.

Un sabor amargo con el que se marchan los jugadores del Athletic, que mereció muchísimo más durante los 90 minutos de ida de estos octavos de final. Lo mejor para el equipo de Neville, sin duda, es el resultado. Un 1-0 que deja muy abierta la eliminatoria y al Valencia muy vivo. En Mestalla la historia será muy diferente, aunque el equipo deberá mejorar mucho si quiere lograr algo importante en esta Liga Europa. El sueño está un poquito más cerca.