El Correo

batalla campal

El Alaró retira de la competición a su equipo infantil tras la lamentable pelea

  • El vergonzoso episodio de violencia física y verbal entre los padres de niños de 12 años ha tenido lugar este pasado domingo y ha indignado a la población de Mallorca

Algunos progenitores celebraron el Día del Padre dando el peor ejemplo posible a sus hijos. Ocurrió el domingo en el campo municipal de la localidad mallorquina de Alaró, donde niños de 12 y 13 años disputaban un partido de fútbol ante la mirada atenta de sus amigos y familiares... hasta que el árbitro se vio obligado a suspenderlo debido a una violenta trifulca entre seguidores de ambos equipos, el Alaró y el Collerense.

Todo comenzó cuando un jugador realizó una entrada un tanto dura y que generó una discusión entre los jugadores. Sin embargo, el problema no se quedó en un rifirrafe entre chavales; en un momento dado, varios padres saltaron al campo para sumarse a la bronca. Y empeorar la situación, claro. Porque los zarandeos entre críos dieron paso a golpes e insultos entre los mayores que se 'contagiaron' a las gradas. En cuestión de pocos minutos, el leve desencuentro inicial se convirtió en una batalla campal, que avergonzó a muchos asistentes que intentaban parar aquella locura y que asustó a muchos de los jugadores, que rompieron a llorar al ver en lo que se había convertido su encuentro.

El resultado del partido fue el siguiente: varias personas heridas -que tuvieron que ser asistidas en diferentes centros sanitarios-, siete denuncias de agredidos ante la Guardia Civil y un recuerdo pésimo del Día del Padre para unos niños.

La reacción de los dos clubs

Avergonzado por las imágenes, el Alaró decidió anoche retirar al equipo infantil de la competición, pero pedirá a la Federación que los partidos que les quedan por disputar «se celebren sin marcador, como si fueran amistosos, para que los niños puedan seguir jugando al fútbol», según manifestó a 'El Mundo' Llorenç Guardiola, presidente del club.

«Los niños no tienen ninguna culpa, pero hemos pensado que había que tomar una medida de máxima contundencia y eso es lo que hemos hecho. A ver si así los padres se conciencian de una vez que aquí se viene a practicar deporte, no a competir», agregó el presidente, que explicó que previamente se había reunido con los jugadores del equipo infantil. «Están muy afectados, llorando y quejándose de que ellos sólo quieren jugar a fútbol, no pelearse con nadie. Si la Federación no acepta nuestra propuesta seguirán entrenando porque nunca les vamos a privar de eso». Guardiola ha hablado con algunos de los aficionados implicados en la pelea y asegura que «están muy arrepentidos», aunque no quiere ni él ni el club que entren más en el campo porque «actitudes como las del domingo no se pueden consentir».

El Collerense, por su parte, también se reunió anoche y decidió expulsar del club a dos padres y a dos jugadores «por haber intervenido en la tangana», pero no retirará al equipo de la competición «porque el comportamiento no fue el mismo. Nuestros jugadores se marcharon al vestuario y esperaron allí», según manifestó el presidente del club palmesano, Tolo Verd.

Mañana se reúne el Comité de Competición de la Federació de Futbol de les Illes Balears, que sancionará a ambos clubes, al delegado de campo y al jugador del Alaró que inició la reyerta. Se da por hecho que tanto el terreno de juego del Alaró como el del Collerense serán clausurados, pero está por ver si esta medida afectará sólo a infantiles o al resto de categorías.

En cuanto a las medidas que tome la Fiscalía, lamentablemente no van a poder ser demasiado extremas ya que se trata de un delite leve. Lo más probable es que los responsables del altercado que sean identificados reciban una multa económica. Eso sí, es de imaginar que en todos los casos se les prohibirá el acceso durante un largo periodo de tiempo a cualquier tipo de recinto deportivo.

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