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Los Lakers respiran... por ahora

 Kobe Bryant.
Kobe Bryant. / Jayne Kamin-Oncea
  • La victoria del equipo angelino sobre los Hornets corta su racha de cinco derrotas consecutivas, la segunda peor en su historia

Cinco eran las derrotas consecutivas que acumulaban los Lakers de Los Ángeles en este inicio de temporada, a sólo dos de su peor inicio en la NBA. Una marca que establecieron en 1957, cuando el equipo aún jugaba en Minneápolis y comenzó la campaña con un balance de 0-7. En la madrugada del lunes, los Hornets de Charlotte sirvieron de bombona de oxígeno para los de Byron Scott en la primera victoria del entrenador en el banquillo californiano. El resultado con el que el Staples Center respira fue 107-92. El partido estuvo cerca de torcerse antes del descanso, al que los Lakers llegaron perdiendo por nueve puntos. Finalmente, los angelinos lograron dominar con claridad el tercer cuarto y aseguraron el triunfo ante uno de los equipos más flojos de la liga.

Un triunfo que, sin embargo, no sirve para tapar las vergüenzas de un conjunto que va a sufrir mucho esta temporada. Superada la asfixia que oprimía la garganta de la afición, la realidad sigue siendo la misma: la plantilla que ocupa las taquillas del Staples Center es una de las más flojas que se recuerdan en esta legendaria franquicia.

La estrella sigue siendo Kobe Bryant. El escolta regresa, tras la lesión que le hizo perderse casi toda la pasada campaña, a un nivel de juego de lo más ‘jordanesco’ que se le recuerda al ‘24’ de los Lakers. Segundo en la tabla de anotadores con 26,5 puntos por partido, el tiempo parece no afectar a la ‘Mamba negra’ en su decimoctavo año en la NBA. Pero más allá del líder histórico de puntos de la franquicia angelina, poco hay donde elegir para Byron Scott. Jeremy Lin, Wesley Johnson, Carlos Boozer y Jordan Hill completan un quinteto que está muy lejos de tener la calidad necesaria para conseguir una plaza de ‘play offs’ en la Conferencia Oeste.

El otro 'récord'

Aunque difícil, la postemporada debería ser el gran objetivo de los Lakers para evitar igualar una triste marca en la franquicia. Si esta temporada el equipo queda fuera de los ‘play offs’, cumplirá dos campañas consecutivas sin clasificarse para las eliminatorias por el título, algo que sólo ha ocurrido en una ocasión. Fue entre los años 1974 y 1976, cuando las retiradas de Wilt Chamberlain y Jerry West obligaron a los californianos a reconstruir el vestuario desde los cimientos.

No es la primera vez que Kobe Bryant se encuentra ante un reto de este tipo. En la temporada 2005-2006, la de los 81 puntos en un partido de Bryant, los Lakers lograron la clasificación para la lucha por el anillo con una plantilla de perfil muy bajo. Lamar Odom, Smush Parker, Chris Mihm y Kwame Brown acompañaron a la ‘Mamba negra’ aquel año.

Esta temporada, el desafío para los de púrpura y oro es jugar en abril y mayo, cuando se decide el campeonato y el aire que llena los pabellones es distinto. La ausencia a este compromiso sería entendible viendo los nombres que hay sobre las taquillas, pero sería inaceptable para una afición que está demasiado acostumbrada a respirar en eliminatorias a siete partidos.