Decenas de afectados por el incendio de Miribilla viven con familiares o en hoteles

Una grúa sujeta uno de los coches que estaban en el parking cuando se produjo el incendio./LUIS CALABOR
Una grúa sujeta uno de los coches que estaban en el parking cuando se produjo el incendio. / LUIS CALABOR

Empiezan a retirar con grúas los 180 coches aparcados en el garaje de la calle Askatasuna donde resultaron calcinados seis turismos

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

El incendio, presuntamente intencionado, que en la madrugada del pasado miércoles calcinó seis coches en un garaje de Miribilla dañó gravemente la red de saneamiento de toda la manzana, limitada por las calles Askatasuna, por donde tiene el acceso, Jardines de Gernika y Santiago de Compostela. Unas 160 familias están desde entonces sin agua en sus casas y no pueden utilizar ni el baño ni la cocina porque todo lo que arrojen por las tuberías cae directamente a los sótanos e inunda los garajes, agravando aún más los desperfectos. Las llamas afectaron también al sistema eléctrico, dejándoles sin luz ni red wifi, y a otros servicios básicos, algunos de los cuales se han ido recuperando.

Al considerar sus viviendas inhabitables, algunos de los afectados, con niños a su cargo, han optado por irse a vivir de forma temporal con familiares o alojarse en hoteles y dar parte al seguro. Otros, sin embargo, permanecen en su vivienda, aunque sin tener muy claro hasta cuándo podrán aguantar sin algo tan básico como el agua. Tampoco saben el tiempo que permanecerán así, ya que sólo les han indicado que la situación podría prolongarse «entre una semana y diez días». «No nos queda otra que aceptar la situación y armarnos de paciencia», les advertía en un comunicado la administración. «No hay causante definido, está por determinar», señalaba en otro escrito.

Sin ruedas

Una vez que los peritos de los seguros certifiquen los daños, los distintos gremios tendrán que coordinarse para empezar las reparaciones. «Nos han dicho que ha sido peor que si se hubieran quemado diez pisos», compara Óscar, que ha tenido que irse, con su mujer y sus hijos pequeños, a vivir a casa de sus padres. «El primer objetivo es que no se inunde el garaje y restablecer la red de saneamiento», asume el administrador de fincas, de Laurizar.

El fuego se inició alrededor de las dos de la madrugada del pasado miércoles en el primer sótano. De madrugada, 54 vecinos tuvieron que ser desalojados. Cuatro de ellos y dos agentes de la Policía Municipal de Bilbao sufrieron intoxicaciones leves por humo. Se detectaron dos focos distintos, casualmente en dos coches de la marca BMW estacionados en sendas parcelas situadas a unos cinco metros de distancia. Las carrocerías de ambos vehículos están literalmente fundidas con el suelo. «Hay seis o siete coches sin ruedas», explica el administrador en una visita rápida por las plazas más afectadas, entre la 84 y la 90, y la 37. El garaje está inundado y tiene las paredes y techos ennegrecidos por el hollín, con tuberías colgando y chorreando agua.

El fuego ha dañado gravemente la red de saneamiento, por lo que los pisos no tienen agua

Durante la tarde del pasado viernes los propietarios pudieron empezar a sacar los vehículos estacionados en la planta -2 y en la -1, donde se originó el incendio. Hasta ese momento, el trabajo de la Policía Científica de la Ertzaintza en busca de evidencias para determinar el origen del fuego y el riesgo de desprendimientos en el interior les impedían el acceso.

Los peritos les han recomendado que no arranquen los motores «porque han estado sometidos a mucho calor y a gases. Es más seguro que los arrastre una grúa hasta el taller y allí cambien los filtros y hagan una valoración de daños». La retirada de vehículos continuó a lo largo de la jornada de ayer.

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