«A las ciudades les pasa como a las personas, funcionan mejor en equipo»

De izquierda a derecha, Eneko Goia, alcalde de San Sebastián; Gema Igual, alcaldesa de Santander; Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao; José Miguel Santamaría, director de EL CORREO; Concepción Gamarra, alcaldesa de Logroño; y Gorka Urtaran, alcalde de Vitoria. / IGNACIO PÉREZ

Los alcaldes de Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Logroño y Santander analizan en Azkuna Zentroa la necesidad de unir fuerzas para encarar el futuro con éxito, generar riqueza y hacer más fácil la vida a sus vecinos

SERGIO GARCIA | LUIS LÓPEZ

El Azkuna Zentroa fue en la mañana del miércoles escenario de una reunión inédita, la mantenida con el patrocinio de BBVA y EL CORREO por los alcaldes de las tres capitales vascas, Santander y Logroño, que ha servido para poner en valor el papel protagonista de las ciudades y la necesidad mutua de colaboración para ser más competitivas y afrontar el futuro con garantías de éxito. El desafío, coincidieron los ponentes, es inaplazable, en un mundo cada vez más globalizado y donde aspectos como la sostenibilidad, el envejecimiento de la población, la eliminación de desigualdades sociales y la retención del talento se perfilan como los auténticos desafíos desde los primeros compases del siglo XXI.

Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao, lo resumía al inicio de un 'Futuro Urbano Forum' que se desarrolló más en términos de charla que de debate, ya que las posiciones expuestas, lejos de buscar la confrontación, parecían encajar en el mismo traje. «Competir está bien y es necesario, pero colaborar está mejor», sostenía el regidor haciéndose eco de lo manifestado minutos antes por Miguel Cardoso, economista jefe de España de BBVA Research, para quien las personas funcionan mejor y están más capacitadas cuando actúan en equipo, cuando cabe hablar de «interacción del capital humano». Las últimas décadas han demostrado que los entornos urbanos son el mejor ecosistema para generar riqueza y además hacer más fácil la vida de la gente

Si algo puso de manifiesto el foro de alcaldes fue la necesidad de establecer equilibrios, de cómo las ciudades de tamaño mediano –caso de Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Santander y Logroño– pueden, unidas, aspirar a cotas de protagonismo en principio por encima de sus posibilidades. Y es que el tamaño, al menos en este escenario, sí importa. «Las grandes urbes generan más riqueza –el 80% de la población española está en las ciudades, donde se genera también el 80% del PIB–, lanza patentes, tiene mayor renta per cápita, dispone de más gente capacitada...». Virtudes, subrayó, que están al alcance de ciudades más pequeñas, siempre y cuando decidan unir sus fuerzas y establecer sinergias, fórmulas de colaboración, basadas en que lo que beneficia a mi vecino puede también beneficiarme a mí».

Al mismo tiempo, el tamaño puede convertirse en un problema; alumbrar ciudades congestionadas y rígidas, donde los precios de la vivienda se disparan –con el consiguiente descalabro, por ejemplo, para los jóvenes en busca de una vivienda–, la contaminación, el crimen o la imposibilidad de hacer llegar los servicios públicos a todos los estratos de la ciudadanía, creando así sociedades a dos velocidades.

Aburto, quien al igual que el resto de contertulio no pudo evitar recordar «lo bien que está» su ciudad, advirtió del riesgo de conformarse con lo ya logrado y caer en la autocomplacencia. Está muy bien sacar pecho, dijo mientras enumeraba «el Guggengheim o el Azkuna Zentroa», pero «hay que ser ambiciosos, aspirar a más: más puerto, más universidad, más tren de alta velocidad, más aeropuerto, más Zorrozaurre», partiendo de la base de que «disponemos de capital humano» para convertir en realidad lo que nos propongamos.

Los demás regidores asumieron como propia esta estrategia. Concepción Gamarra, regidora de Logroño, fue más allá al recordar que salimos de un tiempo complicado, marcado por la crisis y la recesión, «aunque este momento lo es también de oportunidad». Gorka Urtaran, de Vitoria, subrayó que ese esfuerzo conjunto debe permitir también afrontar desafíos como el cambio climático, la lucha contra la pobreza y la desigualdad, «trabajar, en definitiva, juntos para resolver problemas muy similares».

El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, aconsejó dejar algún sitio para la rivalidad, si bien circunscribió al ámbito futbolístico la que mantiene con la ciudad anfitriona del encuentro. «La mejor estrategia es ganar y ganar. Bilbao requiere de la ayuda de Donosti y a la inversa. Nos viene de cine que el Guggenheim esté aquí, lo mismo que los Mundiales de rugby se vayan a celebrar aquí, porque en la medida en que haga falta alojamiento para todos y no baste con el que ofrece Bilbao, mi ciudad se beneficiará también de ello. La realidad nos obliga a colaborar, a buscar sinergias».

«Si nos unimos, tenemos más fuerza», convino Gema Igual, regidora de Santander. «Por supuesto que el liderazgo político nos da a cada uno unas herramientas distintas, pero es evidente que esos mismos mundiales le van a venir muy bien a Santander y a la marca España. Cuando el alcalde Aburto viene a Santander o cuando lo hace Cuca –en alusión a la regidora riojana–, es importante, a mí me supone un respaldo. Hay que educar hacia adentro, ser inteligentes y aprovechar lo que los demás pueden ofrecernos».

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