El Correo

«Se tardan siete u ocho días en montar»

Axl Rose, en concierto.
Axl Rose, en concierto. / Efe
  • La organización local del concierto de Guns N’ Roses en Bilbao carece de datos sobre operarios, camiones o habitaciones de hotel, pero afirma que un espectáculo así se empieza a erigir cuando el grupo está actuando en otras ciudades

Subraya el organizador del macroconcierto en Bilbao que en realidad la gira europea de los Guns N’ Roses aún no ha comenzado. En otoño pasado los ídolos tóxicos cumplieron algunas fechas por América, y ahora mismo andan recorriendo Asia y Oceanía: entre mañana viernes 10 de febrero y el viernes 3 de marzo las estrellas californianas viajarán por Australia y Asia (Singapur, Bangkok y Dubai).

No obstante y presuntamente, aún está todo por modelar para su periplo por el Viejo Continente, donde Bilbao (30 de mayo, martes) será la segunda fecha tras Dublín (27 de mayo, sábado, el día de la final de Copa). La empresa organizadora local, Last Tour (la misma de los festivales BBK Live, Azkena Rock y BIME Live, entre otros), todavía carece de precisiones técnicas y solo tiene sobre la mesa peticiones generales sobre la superficie del escenario, etc. Alfonso Santiago, responsable principal, calcula que organizar el concierto de Guns N’ Roses en San Mamés llevará más de los tres días que separarían la cita roquera de la improbable final de Copa del Rey en Bilbao: «Normalmente se tardan siete u ocho días en montar un engranaje semejante», asevera.

No en vano, los grupos de pop-rock de semejante magnitud actúan un día en una ciudad y, a la vez, sus equipos de producción ya están trabajando en otros tablados en las siguientes plazas de las giras. «Sí. Normalmente se manejan más de dos escenarios. Un montaje como este tarda días levantarse. El grupo tiene bastantes equipos funcionando al mismo tiempo y nosotros nos encargamos solo de la pre-producción».

Alfonso Santiago insiste en que «aún no hay un ‘rider’ (planificación) claro sobre el número de camiones ni de equipo necesarios, pero calculamos que andarán entre los 25 y los 50 tráilers. Ahora ellos están elaborando el montaje de todo el tour, y solo conocemos cuál es la configuración escénica, el delay para la recepción del sonido, las torres, los controles… Los equipamientos básicos».

Aunque ya han cumplido gran parte de la gira mundial, tampoco hay cifras exactas sobre los operarios que montan el escenario, pero aproxima el jefe de Last Tour: «Ellos pueden traer entre 100 y ciento y pico personas, y nosotros deberíamos aportar el doble de gente». Santiago ni siquiera puede revelar cuántas habitaciones de hotel necesitan «porque gran parte de los hoteles los reservan ellos mismos directamente. Yo sé que en este tour hay muchos amigos e invitados ajenos al concierto. Al cien por cien no tenemos todo cerrado. Estamos en febrero y la banda no se ha puesto en ello. Nosotros solo sabemos cómo va a ser el escenario, pero nada de los aspectos internos de la producción».

En una gira mastodóntica como esta, en la que hay que cruzar océanos, no se utiliza el mismo equipo en todos los continentes. «La mayor parte del montaje usa unas cosas en Europa y otra en USA. Generalmente se puede alquilar todo en Europa: los camiones, los escenarios… Te renta más crear un escenario para cada continente que trasladarlo, porque la mayor parte del equipamiento sigue patrones standard», dilucida Alfonso Santiago.

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