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'El Barrio': «He vuelto para quedarme»

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José Luis Figuereo, 'El Barrio'. / Foto: José Ramón Ladra | Vídeo: José Ramón Ladra / V. Carrasco

  • El gaditano José Luis Figuereo pone fin a tres años de silencio con 'Hijo del Levante' y cuelga el cartel de completo en su regreso triunfal

Un sombrero negro calado hasta las cejas sirve de localizador inequívoco. José Luis Figuereo, el gaditano detrás del fenómeno 'El Barrio', no ha prescindido de su seña de identidad en su esperado regreso. Tres años de silencio a los que ha puesto fin auspiciado por un nutrido grupo de aguerridos fans y que ha cristalizado en 'Hijo del Levante'. Figuereo firma un disco íntimo y reflexivo con el que ha vuelto a colgar el cartel de completo en sus dos conciertos programados en el Palacio de los Deportes de Madrid -rebautizado como Barclays Center- y que arroja luz sobre la acogida que le espera al artista en la extensa gira nacional que ha puesto en marcha a modo de regreso triunfal.

A las puertas del recinto madrileño, guarecidos de la fina lluvia que dejaba el temporal a su paso por la capital, se concentraban ya la tarde del jueves los primeros fans del artista, cargados con mochilas y paneles de cartón con los que protegerse del frío. Quieren ser los primeros en ver el regreso de 'El Barrio', su artista. El gaditano avisa: "He vuelto para quedarme".

"He estado tres años en el silencio y es un honor volver con este cartel. Me siento muy contento de estar aquí, disfrutando con lo que soy artísticamente. Estoy súper feliz", declaraba el artista apenas 24 horas antes de su primer concierto en Madrid, ayer viernes y que completará este sábado con otro 'show' articulado como sentido reencuentro con sus seguidores. Admite no tener del todo claro la fórmula que permite a 'El Barrio' colgar con tanta facilidad antes y ahora el cartel de ‘No hay entradas’ aunque, presume, algo tiene de "identificación" y "transmisión". "Sobre todo se trata de que la gente se lo pase bien en un concierto y no escuchar lo mismo que en un disco", aventura.

Llega con fuerzas renovadas tras un descanso en el que ha tenido tiempo para disfrutar como padre -"que no es poco", enfatiza-, para componer y para tocar temas que no había tocado anteriormente. "También estaba cansado. Llevaba 17 años en la carretera y necesitaba un descansito". Pero sobre todo ha invertido noches en reflexionar sobre lo que acontece en el mundo, en el país, en su barrio... "He ido mirando y escribiendo según lo que pasaba en el panorama; tratando de no perder el hilo de lo que dejé hace tres años", explica. Su musa en esta ocasión ha sido en parte el tubo catódico; el resplandor de una televisión a media voz que le ha acompañado en noches interminables de insomnio. "Cuando no puedo dormir pongo las noticias del canal 24 horas, que va repitiendo en bucle, y a lo mejor veo quince veces que a Ronaldo le han dado el Balón de Oro, hasta que me entra el sueño".

Musas y otros animales

Las otras musas le llegan al encuentro en el estudio-santuario que instaló "en un boquetito" de la parte baja de su casa en Cádiz. "Allí me encierro y compongo mis cosas. Soy un tipo al que le gusta mucho la soledad y ando siempre solo, se me reconocen pocos amigos. También me gusta mucho la playa, andar mucho", señala el artista con media sonrisa. "Le doy gracias a dios por darme la vista, porque con ella engrandezco mi alma. Escribo por lo que veo, porque los ojos mandan un mensaje al corazón, el corazón al alma y eso va corriendo al puño. Las musas… eso es una cosa muy rara, pero todo viene porque ves, porque sientes y es todo un proyecto".

El resultado son los 15 temas que envuelve 'Hijo del Levante', un disco que sigue sonando a 'El Barrio', a flamenco, bolero y tango. "Primero le canto primero a mi regreso y doy un toque de atención a un bulo que se levantó sobre que estaba enfermo. Después hablo de la ilusión y me meto en la piel de un niño chiquitito que abre un regalo, un payaso, y se enamora. También hablo del Alzheimer o del maltrato, metiéndome en la piel de un lobo y un cordero". Incluso arregla cuentas pendientes con quienes no creyeron en su proyecto. "Empecé desde abajo, nadie me ha regalado nada y mi camino ha sido muy de barro, piedras y muchos rosales con espinas, pero gracias a dios me mantengo en el jardín del Edén en mi carrera". Un punto y aparte que, avisa, solo ha sido el prólogo para una nueva etapa. "He vuelto a quedarme, o eso espero. Iré sacando discos pero tranquilito y cuando lo tenga. Solo saldré otra vez cuando crea que tengo lo que mi público se merece".