El Correo

Medio siglo con Mary Poppins

Fotograma de 'Mary Poppins'.
Fotograma de 'Mary Poppins'. / Archivo
  • Hace 50 años que Disney estrenó un clásico del cine infantil que mantiene intacta su fantasía

"Todo trabajo tiene algo divertido. Y si encontráis ese algo, en un instante, chas, se convierte en un juego", alecciona Mary Poppins. Y rompe a cantar: "Con un poco de azúcar esa píldora que os dan, la píldora que os dan, pasará mejor...". Varias generaciones conservan grabadas a fuego en su memoria sentimental las canciones de la niñera voladora que interpretó Julie Andrews: 'Supercalifragilisticoespialidoso', 'Chim chimini...'. 'Mary Poppins' cumple medio siglo de su estreno y permanece como uno de esos clásicos infantiles que se atesoran en DVD y siguen enganchando en sus reposiciones televisivas.

¿Cursi? Puede, pero su influencia se extiende hasta nuestros días merced al genio con el que Walt Disney fabricó los títulos con los que sigue alimentándose la imaginería de los críos. Ese Londres victoriano de cuento, ambientado durante el reinado de Eduardo VII (1901-1910), se cuela por los elaborados fotogramas de la saga Harry Potter. ¿Y cómo no ver a la televisiva Supernanny como un remedo de aquella extravagante institutriz, que descendía de las nubes empleando su paraguas como paracaídas?

Un padre banquero, una madre sufragista y dos niños rebeldes a los que un hada juguetona meterá en cintura y abrirá los ojos al poder de la fantasía. Mary Poppins ya era un conocido icono de la literatura inglesa cuando Disney quiso llevarlo al cine con el eficaz Robert Stevenson como director. Al mago de Burbank le costó 16 años convencer a la escritora Pamela Travers de que iba a respetar la idiosincrasia del personaje desarrollado en ocho libros.

Oscar, Globo y Grammy

Un proceso que refleja la película 'Al encuentro de Mr. Banks', con Emma Thompson y Tom Hanks, estrenada el año pasado. El filme, producido por Disney, obvia los aspectos más escabrosos en la vida de la escritora, que vivió 30 años con una mujer y no tuvo reparos en separar a dos bebés gemelos cuando adoptó a su hijo. Travers volvió loco a Disney y ni siquiera fue invitada al estreno de la cinta en Hollywood. Cobró 100.000 dólares de 1961 y acabó renegando del filme más taquillero de 1964, ganador de cinco Oscar.

'Mary Poppins' fue, junto a 'Blancanieves y los siete enanitos' (el primer largometraje animado de la historia), el mayor éxito en la historia del estudio. Las hijas de Walt Disney, Diane y Sharon, le habían descubierto un personaje idóneo para experimentar con la imagen real y el cine de animación. Volar con la ayuda de un paraguas es un apunte más en una cinta repleta de imaginativas fugas a la fantasía: los caballos de un tiovivo son capaces de galopar en un derbi, los londinenses meriendan tranquilamentes suspendidos del techo, los pingüinos devienen eficaces camareros, las habitaciones se ordenan por arte de magia y las canciones de cuna se cantan al revés para que los niños permanezcan despiertos.

Quien mejor aprovechó el éxito de Mary Poppins fue su protagonista, Julie Andrews, que por entonces contaba 29 años y ya había triunfado en los escenarios de Broadway y el West End. La actriz aceptó hacer de niñera después de no ser elegida para intepretar a Eliza Doolittle en 'My Fair Lady', que había representado en teatro. Gracias a Audrey Hepburn, que le 'robó' este papel, ganó su primer y único Oscar, el Globo de Oro y el Grammy. En una reciente entrevista, Andrews desvelaba el pavor que sintió al rodar las escenas de vuelo. En un tiempo donde no existían los efectos digitales, los cables que la suspendían en el aire se pintaban con betún para eliminar el reflejo de las luces del estudio.