Cuidado con los abrazos inesperados

Cuidado con los abrazos inesperados

El Ayuntamiento de Bilbao realiza una serie recomendaciones de seguridad para facilitar garantizar unas navidades sin disgustos

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

«Estamos en el siglo XXI pero todavía hay quien cae en el timo de la estampita. Hay que andarse con ojo». Tomás del Hierro ha puesto como ejemplo este clásico engaño para advertir que en navidades no hay que ser incautos, por mucho que en estas fechas parezca que todo el mundo es bueno. El concejal bilbaíno de Seguridad Ciudadana ha presentado esta mañana una serie de recomendaciones de seguridad cuyo común denominador es «aplicar el sentido común». Son cosas tan sencillas como que no conviene airear en qué fechas nos vamos a ausentar de casa, o que no hay que llevar el móvil en los bolsillos traseros ni conducir cuando se ha catado en profundidad alguna botella de cava.

Del Hierro ha presentado estos consejos acompañado por el director de la Policía Municipal, Adolfo Alustiza, y el director de Protección Civil, Andoni Oleagordia. Son una serie de medidas de seguridad básicas que, entre otros fines, tienen como objetivo «no dar ventaja a los amigos de lo ajeno». «La seguridad también es cuestión del ciudadano», ha explicado el edil. «Las personas tienen que ser conscientes de dónde están y qué están haciendo».

«Tenemos que estar atentos en las grandes aglomeraciones», típicas en estos días de compras. Es aconsejable «llevar encima solo el dinero necesario, nunca grandes cantidades», ha explicado. Tampoco hay que caer en la trampa de los trileros, es decir, nada de «participar en juegos de azar callejeros», mucho menos dejarse caer en timos como el de la estampita: «Antes decíamos que no se daban duros a peseta, ahora que no se regalan euros por céntimos. Eso no existe».

«Cuidado con las ayudas sospechosas», ha añadido el concejal, «como abrazos inesperados de desconocidos» que pueden encubrir la desaparición del móvil, la cartera o el bolso a manos de cacos profesionales. Las escenas a lo final de 'Qué bello es vivir' son propias de la Navidad, pero estas fechas también hacen que se baje la guardia y que se produzcan situaciones indeseadas de 'qué fácil es robar'. Así que conviene desconfiar de las muestras de afecto fuera de lugar, sobre todo si vienen de personas no conocidas. El concejal ha insistido en que no se debe llevar nunca el móvil o la cartera en el bolsillo trasero. En este sentido, Alustiza ha apuntado que entre los jóvenes esta costumbre está muy extendida, sobre todo con los teléfonos, razón por la cual las sustracciones de estos dispositivos son cada vez más frecuentes.

Tampoco hay que llevar juntas la documentación y las llaves de casa «por motivos obvios». «Si nos roban la cartera con nuestra identificación, tienen nuestra dirección y encima nuestras llaves, se lo damos todo hecho», ha añadido Tomás del Hierro. Dar detalles sobre ausencias o viajes fuera del círculo familiar o de confianza, «en la panadería, en el bar, donde nos pueda oír alguien», tampoco es una buena idea. El edil ha recordado un caso real de una persona que dejó en su contestador un mensaje que precisaba las fechas de sus vacaciones navideñas y, a su vuelta, se encontró con su casa 'limpiada' a conciencia. En caso de ser víctima de un robo, «hay que llamar rápidamente al 112 o al 092 y aportar todos los detalles».

Del Hierro también ha insistido en evitar «el binomio alcohol - coche. Si bebes, no conduzcas. Hay que usar el transporte público», ha subrayado. En todo caso, estos días se van a reforzar los controles de alcoholemia y drogas, así como los de prevención de agresiones sexuales. «Para nosotros que se dé una sola es demasiado», ha añadido.

Pirotecnia

El director de Protección Civil, Andoni Oleagordia, ha aconsejado la prudencia extrema a la hora de usar material pirotécnico. La medida básica es adquirirlo en un local autorizado, convenientemente embalado y con la marca CE que garantiza su calidad. Nunca ha de dejarse en manos de menores, sea cual sea su nivel de peligrosidad, que va de la categoría F1 –riesgo muy reducido–, incluye bengalas y bombetas; a F3 –riesgo medio–, truenos, tracas y cohetes. En todo caso se deben seguir las instrucciones que incluyen los productos homologados.«Hay que ser extremadamente prudentes», ha insistido Oleagordia, y de ningún modo se deben practicar ocurrencias como reventar petardos dentro de latas o botellas, que pueden hacer «que sus restos actúen como metralla».

En las pasadas navidades, en los tres días «claves» en los que se hace un mayor uso de material pirotécnico (Nochebuena, Nochevieja y Año Nuevo), los Bomberos de Bilbao realizaron 42 salidas, siendo 19 de ellas por incendios.

Oleagordia también se ha referido al «sufrimiento» que la pirotecnia causa a los animales domésticos. «Es inevitable, lo pasan muy mal con estas cosas», ha explicado. Por ello, «conviene que las mascotas estén en las habitaciones de la casa más alejadas de la fachada o de la calle, o de donde se produzca el ruido». En Bilbao, las exaltaciones pirotécncias navideñas «duran unos quince minutos. En ese tiempo, los animales tienen que estar apartados y hay que acompañarlos, para hacerles más llevadero el mal rato que van a pasar».

Adornos navideños

Los responsables municipales también han llamado la atención sobre los adornos navideños. En principio inofensivos, su mal uso puede acarrear disgustos muy serios. De entrada, hay que asegurarse de que se trata de productos homologados y con las garantías de fabricación adecuadas. Para ello, basta con comprobar que «su etiquetado incluye las siglas CE».

Belenes iluminados, árboles y otros adornos deben estar alejados «por lo menos un metro» de los focos de calor, como los radiadores o las estufas. La imagen de una casa a oscuras iluminada solo por las luces titilantes de un Nacimiento puede resultar evocadora y nostálgica, pero también es un riesgo. «Si no hay nadie en casa, hay que apagar estos adornos. Y de noche, si no los va a ver nadie, también», ha explicado Oleagordia. Tampoco es aconsejable dejarlos en manos de los niños a solas. Si se van a instalar estos adornos en el exterior, «no hay que sacar cables por ventanas» sino que deben contar con una alimentación exterior. Y si se opta por las velas, más tradicionales, siempre habrá que apagarlas «cuando no haya nadie», que el Olentzero y los Reyes Magos no las necesitan para saber dónde tienen que dejar los regalos.

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