Ea recurre a los juncos y a los gusanos para depurar las aguas fecales

Espacio de Bedarona donde se acondiciona la innovadora estación de depuración de aguas residuales. / MAIKA SALGUERO
Espacio de Bedarona donde se acondiciona la innovadora estación de depuración de aguas residuales. / MAIKA SALGUERO

Este innovador tratamiento biológico de los residuos se pondrá en marcha esta primavera en la planta Bedarona

IRATXE ASTUI EA.

Ea recurrirá en breve a las plantas de humedal y las lombrices para llevar a cabo el proceso de depuración de sus aguas fecales. La pequeña localidad, enclavada en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, ha elegido este innovador sistema biológico para el tratamiento de los residuos, con el fin de solucionar el vertido directo al entorno sensible del acantilado de Ogeia. La Estación de Depuración de Aguas Residuales (EDAR), que se ha instalado en el núcleo residencial de Bedarona y que ofrecerá servicio a sus dos centenares de residentes, podría entrar en funcionamiento «la próxima primavera», tal y como avanzó el alcalde en funciones, Aitor Okamika.

«Supondrá que una parte de Bedarona por fin tenga una recogida y tratamiento de sus aguas residuales y además mediante un tratamiento pionero a nivel de Euskadi. En breve, además, también propondremos una solución para las viviendas y caseríos que no están conectados a la red general en el marco de nuestra apuesta por preservar el medio ambiente y la salubridad de la población», informó Okamika

La depuración ecológica-pasiva a través de humedales artificiales será «sencilla y además requerirá de bajo consumo energético y poco mantenimiento», añadió el regidor. El sistema natural para filtrar las aguas contaminantes quedará integrado en el entorno y propiciará la creación de un nuevo ecosistema y el aumento de la diversidad biológica al abonar un nuevo campo para el desarrollo de anfibios, insectos y aves, entre otros seres vivos.

«Las lombrices transforman la contaminación del agua en humus»

El proceso del sistema de depuración de las aguas residuales, tras la instalación de la red de saneamiento en Bedarona, consistirá en la utilización de la vegetación para que el agua recupere su cauce natural sin restos contaminantes. Para ello, las aguas fecales entran primero en un decantador, donde se llevará a cabo la operación para su desbaste, y a continuación, se crea un humedal con plantas acuáticas como junqueras y carrizos.

«Gasto ridículo»

El proceso de refinado y descontaminación sigue así el ciclo de la naturaleza y tiene lugar mediante la circulación del agua por esta especie de celdas mediante la interactuación con los microorganismos, la vegetación y la fauna. «Las lombrices transforman la contaminación del agua en humus que luego se puede utilizar como fertilizante ecológico para las huertas», señaló el primer edil en funciones.

El funcionamiento del futuro sistema para el filtrado de las aguas fecales de Bedarona será «totalmente pasivo». «No necesita de energía eléctrica por lo que ofrece una solución más sostenible y que supone un gasto ridículo en relación a las depuradoras convencionales», matizan desde el Consistorio.

La futura EDAR de Bedarona cuenta con un presupuesto de unos 126.000 euros, que en su mayor parte serán sufragados a través del Consorcio de Aguas de Busturialdea. El Ayuntamiento, que se hará cargo de otra parte del coste, también contará con las ayudas del departamento de Medio Ambiente, así como por el de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno vasco.

Busturialdea alberga también otro ejemplo anterior de depuración de aguas fecales por medio de un tratamiento biológico en Ibarrangelu. El sistema se puso en marcha hace más de una década en el barrio Lastarria de la localidad. El Gobierno vasco, no obstante, elaboró hace unos años, en el núcleo de Garteiz, un proyecto de «filtro verde», que incorpora también un sistema de depuración de aguas residuales mediante plantas macrofitas flotantes.

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