Los peatones ganarán peso en la calle Mestikabaso de Gernika

La acera de Mestikabaso se ampliará a cuatro metros, el doble de la anchura actual. / MAIKA SALGUERO
La acera de Mestikabaso se ampliará a cuatro metros, el doble de la anchura actual. / MAIKA SALGUERO

El Ayuntamiento de la villa foral ha adjudicado la ampliación de la anchura de su acera, así como reforzar la iluminación en Fray Martín de Murua

IRATXE ASTUI GERNIKA-LUMO.

El Ayuntamiento de Gernika tiene previsto acometer varias obras de urbanización en las calles Mestikabaso y Fray Martin de Murua, en el marco de su plan de mejoras de la villa foral. Los trabajos ya han sido adjudicados, por lo que se espera que den inicio «a finales de este mes y estén listos para finales de año o principios de 2018», apuntó el alcalde de Gernika, José Mari Gorroño.

El proyecto de obra de la calle Mestikabaso, que contará con un presupuesto de alrededor de 175.000 euros, consistirá en ampliar al doble la actual acera existente, de dos metros de ancho. «De esta manera habrá espacio suficiente para el paso de los viandantes y el de bicicletas», apuntó el primer edil gernikarra.

El plan de reforma previsto afectará, en concreto, a un tramo de 330 metros de longitud, «entre la pista de skate y la iglesia de San Francisco de Asís», detallaron fuentes municipales.

En este punto de la villa también se procederá a dotarle de mayor iluminación, así como a la plantación de nuevos arboles en todo el recorrido.

Mejor imagen

La Administración local también tiene previsto iniciar, a partir de la próxima semana, obras de adecuación en la calle Fray Martín de Murua, situada también en la zona alta de la localidad. En este caso, los trabajos se ejercerán entre los números 28 y 42. «Se trata de una zona que abarca a una docena de edificios de viviendas, que en la actualidad no están iluminadas de manera conveniente y, por tanto, no ofrece la mejor imagen», reconoció José Mari Gorroño.

El plan de obra, que se ha adjudicado por un presupuesto de 26.000 euros, incluirá, asimismo, la renovación de las conducciones subterráneas del saneamiento. En esa misma zona del municipio, a la altura del número 66, el Consistorio de la villa foral construyó el pasado mes de mayo una rampa para facilitar la accesibilidad de los vecinos de esa comunidad. La instalación para superar las barreras arquitectónicas costó alrededor de 2.695 euros.

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