Ondarroa mantiene el autobús urbano pero reduce los viajes

El 'Hiritar' a su paso por Nasa kalea, en el casco viejo de Ondarroa. / MAIKA SALGUERO
El 'Hiritar' a su paso por Nasa kalea, en el casco viejo de Ondarroa. / MAIKA SALGUERO

Las unidades fuera de servicio de Bizkaibus que se dirigen a cocheras cubrirán su hueco a partir de las 19.30 horas ante la escasez de usuarios

MIRARI ARTIME ONDARROA.

Ondarroa mantendrá, pese a resultar deficitario los últimos años, uno de sus servicios más veteranos, el autobús urbano. Sin embargo, para frenar esa tendencia, el Consistorio introducirá cambios en el funcionamiento del 'Hiritar', mas conocido como 'urbano'. De hecho, se suprimirán los viajes que realiza a partir de la siete y media de la tarde ante la escasez de usuarios.

Un estudio realizado sobre la frecuencia y el número de pasajeros que utilizan este transporte a lo largo del día revela que su ocupación es permanente hasta primeras horas de la tarde, en especial en la franja de la mañana. Entre sus principales pasajeros se encuentran los estudiantes de los centros escolares ubicados en Kamiñazpi, así como las personas mayores que se desplazan al centro de salud situada en esa misma barriada.

«En cambio, por la tarde, sobre todo desde las siete y media, tan solo cuenta con un máximo de dos o tres usuarios, por lo que resulta claramente deficitario», según fuentes municipales. Para cubrir ese hueco, el Ejecutivo local ha llegado a un acuerdo con Bizkaibus y «los autobuses que se encuentran fuera de servicio y acudan a cocheras recogerán a los vecinos para facilitar su movilidad dentro del municipio», añadieron.

De esta manera, se persigue dejar cubiertas las necesidades planteadas, en especial, por los vecinos de Kamiñazpi que se consideran los más afectados por ese tipo de restricciones al residir en la barriada más alejada del núcleo urbano.

Abandono

El 'Hiritar' ha sufrido distintas restricciones desde el abandono de la compañía Artibai a la que el Consistorio había adjudicado el contrato en 2016. «Alegó que con la partida económica asignada, que se sitúa en 36.000 euros anuales, no es rentable por lo que decidió suspender el convenio de manera unilateral», detallaron portavoces municipales.

Para solventar la situación y garantizar el regreso del 'urbano', el Gobierno local contrató a la firma Jai Alai, que entre otros requisitos dispone un vehículo que cumple las garantías de acccesibilidad. El Ayuntamiento también ha decidido subir el precio del billete que desde el pasado 1 de enero cuesta 80 céntimos para los usuarios en general y 50 para los pensionistas. «Se trata de garantizar su viabilidad económica», añadieron desde el Consistorio.

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