Un nuevo revés administrativo retrasa la futura lonja de Ondarroa

Vista de la Cofradía de Pescadores Santa Clara de Ondarroa. /  M. S.
Vista de la Cofradía de Pescadores Santa Clara de Ondarroa. / M. S.

Su construcción iba a comenzar tras el verano, pero el Gobierno vasco deberá adaptar otra vez el plan para poder sacar las obras a concurso

MIRARI ARTIME ONDARROA.

Un nuevo contratiempo, el enésimo desde que se ideó el proyecto, retrasará unos meses la licitación de las obras de construcción de la futura lonja de pescado de Ondarroa. «Estamos teniendo numerosos problemas administrativos», reconocieron desde el departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco que tenía previsto sacar el proyecto a concurso a lo largo de este verano.

Sin embargo, «el órgano de contratación lo ha devuelto por considerar que no cumple con todos los requisitos necesarios», añadieron. El Ejecutivo autónomo ha iniciado ya la modificación del plan para ajustarlo a los criterios exigidos. Este hecho, impedirá a la Dirección de Puertos poner en marcha la primera fase de los trabajos una vez finalizada la costera de la anchoa, tal y como tenía previsto.

Precisamente, otro traspiés, el generado por los problemas con la Comandancia de Marina situada en uno de los laterales de la Cofradía de Pescadores Santa Clara, obligará a ejecutar la reordenación por fases. En primer lugar, se procederá a la construcción de los edificios del ala norte y el área administrativa. Cuando esa parte se encuentre operativa, «se demolerán las básculas en superficie y los edificios de la Capitanía y la cofradía», indicaron.

Mientras tanto, se tratará de zanjar las diferencia con la Capitanía y a continuación se acometerá el resto de la lonja, que centralizará las descargas que se registran en el muelle para cumplir con la normativa europea. El presupuesto total del proyecto ronda los 18,3 millones de euros, «contando con una partida para ejecutar de 1,6 millones que correspondía a 2017», según detallaron desde el Ejecutivo autónomo.

Malestar

Este nuevo revés no ha sentado nada bien en los distintos agentes que operan en el muelle, aunque aseguran no sentirse sorprendidos tras los innumerables retrasos sufridos. «Va a llegar el momento en el que no nos van a permitir continuar trabajando en estas condiciones y entonces nos llevaremos las manos a la cabeza, cuando ya sea tarde, porque llevamos hablando de esto no uno ni dos años, sino más de diez», criticaron varios comercializadores.

Tanto los distintos sectores que trabajan en el puerto como el Ayuntamiento han reclamado en más de una ocasión la urgente construcción de los nuevos equipamientos al resultar «fundamentales» para el futuro del municipio. De hecho, desde el foro de pesca de la localidad se ha insistido una y otra vez en la necesidad de «darle un empujón definitivo» por ser «vital».

La futura lonja, que situaría a la villa costera en el ranking de los tres principales puertos del Cantábrico, también juega un papel fundamental en la regeneración del entramado urbano más cercano. Y es que, según el plan diseñado por el Gobierno vasco, se generará una cubierta transitable que permitirá disponer de un nuevo espacio abierto para la ciudadanía.

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