Munitibar dispondrá de una depuradora a finales de 2019

La depuradora estará operativa en septiembre de 2019. / M. SALGUERO
La depuradora estará operativa en septiembre de 2019. / M. SALGUERO

Las obras de la estación, comenzarán a ejecutarse en el segundo trimestre del próximo año, y costarán 2,3 millones

MIRARI ARTIME MUNITIBAR.

La localidad de Munitibar dispondrá en septiembre de 2019 de una nueva estación depuradora de aguas residuales (EDAR), en la que se invertirán 2,3 millones de euros. El Consorcio de Aguas de Bilbao-Bizkaia ha formalizado recientemente el contrato con una unión temporal de empresas, creada por Ferrovial/Agroman y Cadagua, que comenzará las obras para tratar los vertidos de este municipio de cerca de medio millar de habitantes a finales de abril de 2018.

El proyecto se sufragará en varias partidas económicas que se repartirán entre este ejercicio, así como en los de 2018 y 2019. El plan de actuación previsto para la cuenca del Lea forma parte del programa de inversiones en abastecimiento y saneamiento fijado por el órgano consorciado para el periodo 2017-2020, que se eleva a 182 millones de euros.

«92 millones se financiarán básicamente con recursos propios del Consorcio, procedentes de las tarifas de agua, y 90 millones proceden del convenio suscrito con la Diputación para financiar este tipo de obras en el período 2008-2019, con un importe total de 381 millones de euros», señalaron desde la entidad supramunicipal.

En el casco urbano de Munitibar se extiende una red en espina de pez constituida por un colector principal y varios ramales que recogen los vertidos de las urbanizaciones construidas recientemente y de los edificios de viviendas existentes que finalizan en una fosa séptica que se encuentra «totalmente colmatada», según detallaron desde el Consorcio. A esta red se conectadan el casco urbano y los barrios Gerrikaitz, Gerrika y Totorika. Con la nueva infraestructura prevista, continuará como barrio aislado Berreño, que carece de la red de alcantarillado y es el más alejado del centro urbano.

Integrada en el entorno

El colector principal se ejecutará con técnicas de excavación a cielo abierto, excepto el tramo inicial de impulsión que se realizará mediante una perforación dirigida con el objetivo de no afectar a una zona montañosa de alta densidad de vegetación.

La estación de bombeo de aguas residuales (EBAR) de entrada a la planta se encontrará separada, por lo que existirá un tramo de colector en impulsión de 315 metros de longitud. «La línea de agua de la EDAR consistirá en un pretratamiento inicial de tamizado-desarenado, decantación primaria y un tratamiento biológico de biodiscos con una eliminación biológica de fósforo», concretaron.

La estación tratará los caudales recibidos hasta que vuelva a regresar al cauce del Lea, tras cumplir todos los requisitos técnicos y ambientales. Las instalaciones dispondrán de un sistema de desodorización que al encontrarse cubierta en sus puntos principales evitará olores y molestias al entorno más cercano.

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