El mercado de los lunes de Gernika sobrevive gracias a las compras de los clientes habituales

IRATXE ASTUI GERNIKA-LUMO.

La lluvia y el viento mermaron la afluencia de público y vendedores a la sesión de mercado ayer en Gernika. Algunos baserritarras dejaron sus puestos vacíos «porque muchos tiene ya una edad y prefieren evitar el frío y la humedad durante tantas horas delante del puesto», señaló un productor habitual del recinto.

La oferta de género apenas varió respecto a anteriores semanas y las ventas se mantuvieron gracias a la presencia de los clientes habituales «que menos mal que no fallan», destacó otra baserritarra de Busturialdea. Los productos navideños, como los caracoles, se mantuvieron en los 12 y 13 euros el kilo. Las peras de la variedad Imperial se vendieron entre 15 y 20 euros, según tamaño la docena, mientras que los pimientos choriceros se ofrecieron a 18.

Hubo alubias de la variedad local tolosana que se pesaron a 14 euros el kilo. «Se han vendido bien porque con el frío a la gente le apetece comerlas», explicó un productor. La mismas cantidad de la alubia blanca costaba 12 euros y la de la negra 13, aunque tuvieron menos salida. El precio del tomate varió entre los 2 y 4 euros el kilo, dependiendo de su tamaño y punto de maduración, y la unidad de lechuga rondó los 80 céntimos.

Los puerros, otro de los productos obligados de la cesta semanal de la compra, se cotizaron entre 3 y 3,50 euros la docena. El kilo de patata, por su parte, rondó el euro y a idéntico precio se ofertaba el kilo de berza y el manojo de apio. Dentro de la oferta de frutos secos, las nueves costaban 7 euros el kilo.

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