Gernika recupera uno de los 4 refugios del Pasealeku 80 años después del bombardeo

Búnker de la antigua fábrica de armas de Astra que cuenta con muros de un metro de espesor. / MAIKA SALGUERO

El habitáculo en el que se cobijó la población de la villa foral durante el ataque aéreo alberga ahora el baño de mujeres del bar de los jubilados

IRATXE ASTUI GERNIKA-LUMO.

Gernika suma cada vez más páginas al volumen de la memoria histórica del trágico episodio del bombardeo, que 80 años después se mantiene marcado a fuego en el recuerdo de sus vecinos. El Ayuntamiento de la villa foral, de hecho, ha decidio ahora recuperar uno de los cuatro refugios antiaéreos que fueron construidos en el Pasealeku de la localidad y en los que la población civil consiguió librarse de la muerte aquel fatídico 26 de abril de 1937. «Estos refugios son los vestigios que nos quedan de aquella tragedia y que estamos obligados a conservar al ser parte de nuestra historia», detalló el alcalde de Gernika, José Mari Gorroño.

El habitáculo que el Consistorio ha dedidido rehabilitar se utiliza en estos momentos como baño de mujeres en el bar de los jubilados, situado en el Pasealeku de la localidad. El día del bombardeo, precisamente, decenas de personas encontraron cobijo en ese «claustrofóbico» espacio, ante la incesante lluvia de bombas incendiarias que caían del cielo. El búnker apenas tiene 15 metros de largo y supera por poco los dos metros de ancho y otros dos de alto. «No tenía ventilación y en él se tuvieron que hacinar muchos hombres, mujeres y niños para huir del horror del bombardeo», rememoró el primer edil gernikarra.

Abierto en dos meses

La inciativa de recuperar uno de los cuatro refugios existentes en el Pasealeku, por otra parte, tiene como fin «mostrarlo al público a través de la ruta turística sobre el bombardeo, que incluye también la entrada al búnker de Astra», matizaron fuentes municipales. Los trabajos de recuperación costarán 30.245 euros y se espera que se pueda visitar «en el plazo de dos meses», apuntaron.

El búnker de Astra, por otra parte, está situado junto a la antigua factoría de Talleres de Guernica, que hace más de una década se reconvertió en la Fábrica Social para la Creación de Cultura de Astra. La instalación cuenta, desde hace un lustro, con la catalogación de Patrimonio Cultural. Quedó al descubierto tras el derribo en 2007 de la antigua fábrica de armas y cuenta con muros de un metro de espesor. «En él se refugieron los trabajadores de Astra y los empleados de la cubertera Jypsa», señala Jóse Ángel Etxaniz, de la agrupación Historia Gernikazarra.

Los búnker del Pasealeku, por otra parte, «los construyó el arquitecto Castor Uriarte, junto con el ingeniero Manuel Cabáñez, que en ese mometo se encontraba veraneando en Gernika».

Fotos

Vídeos