Gernika barre con 'Escoba de Platino'

La villa foral ya logró hace cuatro años el galardón de 'Escoba de Oro'. /  MAIKA SALGUERO
La villa foral ya logró hace cuatro años el galardón de 'Escoba de Oro'. / MAIKA SALGUERO

El alcalde de la villa foral recibirá esta tarde en Madrid el galardón que distingue a las ciudades y organismos más limpios

IRATXE ASTUI GERNIKA-LUMO.

Gernika se ha propuesto convertirse en un referente de la limpieza urbana. Tras obtener hace cuatro años la 'Escoba de Oro', la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (Ategrus) premiará esta vez con la 'Escoba de Platino' a la villa foral como recompensa a la labor y los sistemas de limpieza que ha ido incorporando en los últimos años. La entrega del galardón, de hecho, tendrá lugar esta misma tarde en el marco de la feria de urbanismo TECMA, que se celebra en al parque ferial Juan Carlos I de Madrid.

«Esta distinción es un orgullo para los gernikarras ya que valora nuestro trabajo y el compromiso que tenemos con una política ambiental responsable», señaló el alcalde, José Mari Gorroño. En los últimos años, el Consistorio ha dado pasos de gigante en este sentido con la sustitución de la maquinaria empleada para la limpieza de calles y plazas propulsada por combustión por otra eléctrica mucho más moderna. «De esta manera hemos conseguido eliminar las emisiones de CO2 y minimizar los ruidos producidos por las anteriores máquinas», aseguró el máximo mandatario local.

El parque móvil que utiliza la brigada de limpieza de Gernika está compuesto por tres barredoras y otras tantas sopladoras que se destinan a la limpieza de sumideros y la retirada de las hojas caídas de los árboles.

Eliminar pintadas

Además, dentro de la flota destinada a esta misión se incluyen siete carritos barrido y un remolque hidrolimpiador para eliminar las pintadas de las paredes, zonas con verdín y manchas de grasa. «También contamos con baldeadora de calzadas y un vehículo de inspección junto con otros aparatos», detallaron desde el área municipal de Medio Ambiente.

La villa foral ha dado también pasos importantes en materia de reciclaje con la incorporación de un Ecopunto móvil que facilita a los vecinos tanto del centro urbano como de los diferentes barrios el depósito de desechos de pequeño tamaño, susceptibles de reciclar como radiografías, pilas, CDs, «e incluso bombillas y fluorescentes», detallaron. La retirada de voluminosos, por otra parte, se lleva a cabo con la ayuda de un camión de caja abierta con grúa. El coste del servicio, que cuenta con una treintena de trabajadores, le supone a la localidad un desembolso de 2,7 millones de euros al año.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos