La flota de bajura busca fórmulas para reducir los descartes y ajustarse a la nueva regulación

Embarcaciones de la flota de bajura del Cantábrico en el puerto de Ondarroa. /  MAIKA SALGUERO
Embarcaciones de la flota de bajura del Cantábrico en el puerto de Ondarroa. / MAIKA SALGUERO

A partir de enero de 2019, los arrantzales tendrán prohibido devolver al mar los apresamientos no deseados

MIRARI ARTIME ONDARROA.

El sector pesquero que desarrolla su actividad en Ondarroa, Bermeo y Lekeitio apura el plazo para la entrada en vigor del reglamento que obliga a desembarcar todas las capturas con el objetivo de poner fin a los descartes. Aunque la prohibición de devolver al mar los apresamientos no deseados, vivos o no, entró en vigor para algunas especies en 2015, en enero de 2019 la Comisión Europea lo aplicará en su totalidad.

Para saber cómo se cumplirá el reto marcado por Bruselas, se han puesto en marcha diferentes iniciativas a las que ahora se suma el proyecto 'Canard', que busca generar el primer plan de descartes de la flota artesanal del Cantábrico. Liderado por la Organización de Productores de Pesca de Bajura de Guipúzcoa (Opegui), la iniciativa trata de «contribuir a mantener la actividad de las empresas de modo rentable, sin que su viabilidad resulte afectada», apuntaron.

El proyecto cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad y del Ministerio de Agricultura y Pesca, a través del Programa Pleamar, cofinanciado por el FEMP. El estudio, que afecta a diversas especies y artes utilizadas en el Cantábrico, será incorporado a los planes de descartes de los países en 2019. «El impacto que tendrá, tanto en la flota como en el ecosistema, no ha sido cuantificado hasta el momento», apuntaron desde Azti.

En concreto, el proyecto 'Canard' tratará de mejorar la selectividad de las pesquerías, reduciendo la captura de las especies descartadas, con una especial atención a aquellas que pueden resultar más limitantes, debido principalmente a su escasa cuota y la imposibilidad de evitar capturarlas en las artes menores y en determinados momentos del año.

Soluciones

La propuesta de soluciones se contrastará con el sector pesquero. «Ante el reto de eliminar los descartes, es necesario conocer cuál es la dinámica de estas flotas y caracterizar su captura incluyendo la estacionalidad de ésta», recalcaron. De hecho, «se trata de buscar soluciones específicas para las pesquerías artesanales diferenciadas a lo largo del litoral Cantábrico», indicaron. El objetivo de la política de descartes es aprovechar al máximo los recursos pesqueros, sin fomentar la sobrepesca ni distorsionar los canales de comercialización.

«La medida que persigue evitar que se tire al mar el pescado supone un tripe reto para los arrantzales; mantenerlos a bordo, descargarlos en el puerto y buscar salidas para las que no sean para el consumo humano y no hay una solución única y uniforme que sirva para todas las flotas», concluyeron.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos