La conexión de la variante de Bermeo con el casco urbano estará lista el próximo año

La variante de Bermeo entró en funcionamiento en mayo de 2015. /  MAIKA SALGUERO
La variante de Bermeo entró en funcionamiento en mayo de 2015. / MAIKA SALGUERO

La construcción del vial, que correrá a cargo de la Diputación, costará 2,5 millones de euros y aliviará el tráfico en el centro de la villa

IRATXE ASTUI BERMEO.

El futuro acceso intermedio que comunicará el casco urbano de Bermeo con la variante de la localidad podría estar practicable, «si las obras comienzan en breve, como nos gustaría, para el año que viene», adelantó la concejala de Desarrollo Rural de la villa, Amaia Elorza. El Consistorio costero se ha encargado de gestionar la adquisición de las tierras necesarias para su construcción, a través de la prolongación de la calle Tellaetxe tar Josu, por lo que la Diputación cuenta ya con luz verde para iniciar los trabajos.

La actuación, según las primeras estimaciones, supondrá un desembolso de 2,5 millones de euros y contará con un plazo de ejecución aproximado de diez meses. El futuro vial tendrá una longitud aproximada de 346 metros y se proyectará como una calzada de dos carriles de 3,3 metros de ancho y arcenes de un metro. Además de este eje, en el proyecto se han definido también varios caminos de acceso a parcelas, así como una rotonda en el enlace con la circunvalación.

La actuación, recogida en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2012, tiene como objeto «dotar al casco urbano de una entrada-salida central, aliviando los problemas de intensidad del tráfico actuales en su centro y mejorando la seguridad vial», señalan fuentes forales. De hecho, su construcción contribuirá a mejorar la movilidad y accesibilidad en el municipio.

En base al estudio de tráfico de la variante, que desde mayo de 2015 conecta la carretera BI-631 -une la villa marinera con Bilbao por el alto de Sollube- con la BI-2235 en dirección Gernika, se estima que el nuevo acceso absorberá «una media diaria de 2.478 vehículos y dentro de 20 años cerca de 3.000», predicen los técnicos encargados de redactar el plan de construcción.

Menos camiones

«Se trata de una infraestructura prioritaria para el pueblo ya que nos ofrecerá una buena oportunidad para agilizar el tráfico y los vehículos pesados que se dirigen al polígono industrial de Artika no tendrán que pasar por el centro como hasta ahora con los inconvenientes que ello conlleva», apuntó por su parte Elorza. La concejal de Desarrollo Rural ha subrayado, además, en este sentido, que el futuro enlace intermedio es «indispensable porque en su entorno contamos con unas 800 plazas de garaje privado a los que se facilitará el acceso a través de esa vía y, además, aproximadamente la cuarta parte de la población de Bermeo, unos 4.000 vecinos, vive en ese entorno», explicó.

La construcción del ramal ha sido uno de las actuaciones más demandadas en los últimos años por los vecinos. De hecho, la plataforma Bermeo Bizirik inició incluso una campaña de recogida de firmas para exigir a las administraciones competentes su ejecución. «Ahora mismo, sin ella, los que vivimos en Askatasun Bidea, Ander Deuna, Artike, Dibio y Erreñe Zubi tenemos que rodear todo el pueblo», se quejan los residente en esa parte de la localidad.

El plan parecía incluso tener un futuro incierto en su momento, ya que el Departamento de Obras Públicas y Transportes, que se encargó de la construcción de la circunvalación, y el Ayuntamiento de Bermeo mantuvieron un largo pulso sobre a cuál de las dos administraciones correspondía construir el nuevo enlace, que conectará con el trazado general.

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