Asalta y deja atada en su coche a la encargada de un ‘súper’ en Mungia

El agresor dejó a la empleada en este callejón próximo al cementerio atada dentro del coche./LUIS CALABOR
El agresor dejó a la empleada en este callejón próximo al cementerio atada dentro del coche. / LUIS CALABOR

El ladrón se coló en su vehículo cuando iba a ingresar la recaudación en un banco, la obligó a conducir por varias calles y se fugó con el dinero tras golpearla e inmovilizarla

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

Tres vecinos de Mungia que paseaban sus perros a primera hora de la mañana de ayer encontraron a una mujer atada en su propio coche, estacionado en un estrecho callejón entre un caserío y el cementerio de la localidad. Era la encargada de un supermercado situado a escasa distancia, a la que habían asaltado para robarle el dinero de la recaudación que iba a ingresar en el banco, según ha podido saber este periódico. El primer aviso lo recibió la Policía Municipal de Mungia sobre las 8.40 horas.

Los ciudadanos acudieron inmediatamente a una panadería cercana en busca de unas tijeras para poder desatar a la mujer, que se encontraba muy nerviosa. Según les explicó, cuando salía con el dinero en una bolsa del establecimiento en el que trabaja, un individuo la asaltó. El ‘super’ no había abierto aún sus puertas, pero algunas empleadas habían llegado ya precisamente para realizar un recuento de la recaudación de los últimos días. Se trata de una práctica habitual, por lo que los investigadores de la Ertzaintza en Gernika, encargados del caso con el apoyo de los especialistas de Inspecciones Oculares de la macrocomisaría de Erandio, sospechan que el delincuente conocía esta costumbre.

La trabajadora se montó en su coche, un Opel Astra, y un individuo, situado en la parte trasera, le ordenó que no se diera la vuelta al tiempo que colocaba contra su cuerpo un objeto contundente que no llegó a ver, pero que, a su juicio, podía tratarse de un arma. El asaltante le indicó que arrancara el motor y se pusiera en marcha. La llevó por varias avenidas de la localidad hasta que, una vez en la calle Elorduigoitia, le pidió que estacionara en el callejón situado junto al cementerio.

La víctima pudo tocar varias veces el claxon hasta que la localizaron unos vecinos que paseaban a sus perros Desesperación

Nada más detener la marcha, el individuo le asestó un puñetazo que le rompió las gafas y posteriormente le ató las manos por la parte trasera del asiento para evitar que diera la voz de alarma. Antes de apearse, cogió el bolso con el dinero. Según ha podido saber este periódico, la cantidad podría alcanzar los 10.000 euros. La pista del individuo se pierde en ese momento. Pudo huir a pie, haber dejado un coche en las cercanías o contar con algún cómplice que le facilitara la fuga.

Búsqueda

Inmovilizada en el interior del Opel Astra, la mujer empezó a tocar el claxon para ver si alguien la escuchaba. Algunos vecinos de la zona reconocieron haber oído los bocinazos desde las siete de la mañana. El molesto ruido alertó a varios ciudadanos que en ese momento sacaban a pasear a sus mascotas.

Sufría un ataque de ansiedad y presentaba una herida en un pómulo causada por un puñetazo Lesiones leves

Cuando llegaron al lugar las primeras patrullas policiales, la mujer estaba ya liberada y varias personas intentaban tranquilizarla. Presentaba una herida en un pómulo debido a la agresión y sufría una crisis de ansiedad por el susto. Una ambulancia la evacuó a un centro médico para que recibiera atención.

Agentes de Inspecciones Oculares de la Ertzaintza se desplazaron hasta el lugar para recoger evidencias en el interior del vehículo, que fue trasladado a dependencias policiales. Los agentes revisaron también los contenedores y papeleras de las cercanías por si el ladrón se hubiera deshecho del bolso que contenía la recaudación.

Temas

Mungia

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos