Los arrantzales temen que la pesquería se resienta ante la presión de franceses e irlandeses

El muelle de Bermeo ha recibido esta semana 180 toneladas de bonitos.
El muelle de Bermeo ha recibido esta semana 180 toneladas de bonitos. / MAIKA SALGUERO

Mantienen de momento el nivel de capturas. Cerca de 197 toneladas de bonito han sido descargadas en Bermeo y Ondarroa en la última semana

MIRARI ARTIME ONDARROA.

Los arrantzales se mantienen expectantes ante el rumbo de la costera del bonito. Tras al primer mes de campaña, la flota de bajura confía en mantener el ritmo de capturas de las últimas semanas para sacar adelante una de las principales campañas del sector. «Si seguimos así, podremos decir que ha sido una buena temporada, que habrá sido un año bueno, pero sin llegar a más», reconocieron portavoces de la Cofradía de Bermeo.

«Las capturas son aceptables, pero el futuro más inmediato no está tan claro, es más bien gris oscuro», recalcaron desde la federación de cofradías de Gipuzkoa. «Los bancos de bonito están concentrados a unas veinte millas en un espacio muy reducido que tenemos que compartir con barcos franceses e irlandeses», detallaron. «Para nosotros es un veneno, porque su misión es seguirnos donde estamos, vienen, a la noche con sus redes, machacan lo que hay y asustan al pescado, por lo que nuestras capturas se resienten y mucho», recalcaron.

Ante esta situación, los arrantzales confían en que se amplíen los caladeros para seguir con las capturas hasta el próximo mes de octubre. «Aún así, a no ser que haya alguna sorpresa, seguro que no será tan fuerte como las de hace cuatro años, que se capturó muchísimo, sino que se sacará para defenderse, mientras los precios se mantengan y no bajen», manifestaron desde la cofradía de la villa marinera.

Hasta octubre

Después de un irregular arranque, las últimas descargas han mejorado los ánimos de los pescadores. En concreto, el muelle de Bermeo ha recibido esta semana 180 toneladas de bonito, que han tenido una cotización media en lonja de 4,40 euros el kilo.

En Ondarroa, por su parte, se han descargado 17,3 toneladas, la mayoría (8,9) de tamaño medio, seguido por piezas grandes (7,6), mientras que las pequeñas se han quedado en 815 kilos. El precio ha oscilado entre los 2,96 euros el kilo de los más pequeños hasta los 4,70 euros los mayores. Hasta el momento, los puertos de todo el Cantábrico han recibido algo más de 2.500 toneladas, que se han comercializado a 5,50 euros el kilo.

La última temporada no ha resultado nada positiva para los barcos que emplean la modalidad de cacea o curricán, una cuarentena de embarcaciones de la flota vizcaína. «No fue un desastre, pero fue muy malo», recalcaron. En cambio, para los barcos que pescan con caña y cebo vivo, -tres en Bizkaia- el saldo resultó muy positivo.

Los puertos de Bizkaia y Gipuzkoa registraron el año pasado la entrada de un total de 6.207 toneladas de bonito entre las dos modalidades de capturas. La flota de bajura confía en evitar sobresaltos y continuar con los apresamientos hasta el otoño.

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