Los arrantzales reflotan su economía con la mejor campaña de bonito y anchoa en 20 años

Un barco descarga anchoa en el puerto de Bermeo la pasada costera. / MAIKA SALGUERO
Un barco descarga anchoa en el puerto de Bermeo la pasada costera. / MAIKA SALGUERO

Al aumento de las capturas y del precio medio de venta se ha unido el buen tamaño de las piezas y la proximidad de los bancos

MIRARI ARTIME ONDARROA.

La flota de bajura que atraca en los puertos de Ondarroa, Lekeitio y Bermeo permanece amarrada hasta poder retomar las pesquerías más relevantes del año. A la espera de la llegada de la primavera, los arrantzales hacen balance del último ejercicio que se ha cerrado con datos positivos. Las mejores capturas de los últimos veinte años en especies tan importantes como la anchoa y el bonito han permitido al sector reflotar su economía.

Según los datos recogidos por el departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco, el sector ha registrado los mejores resultados en dos décadas gracias al aumento en las capturas, así como en el precio medio de venta del pescado. Una de las costeras que mayor rentabilidad ha generado ha sido la de la anchoa. De hecho fue «una de las mejores que se recuerda hace tiempo», reconocieron desde la federación de cofradías de Bizkaia.

Con cerca de 17.000 toneladas descargadas, la recaudación en lonja se cifró 27 millones de euros. Las capturas, además, han sido de «piezas de buen tamaño», lo que ha permitido unos precios en primera venta favorables con una media de 1,62 euros el kilo, cuatro céntimos más que en la campaña anterior. Las previsiones para la próxima también son muy halagüeñas. De hecho, el último estudio científico de AZTI estima una población de 725.000 toneladas de bocarte en el Golfo de Vizcaya y la UE ha acordado mantener la cuota en 29.700 para la zona VIII donde faenan los barcos de Ondarroa, Lekeitio y Bermeo.

Con 6.320 toneladas apresadas y 25 millones de euros de ventas, la costera del bonito del norte también ha resultado satisfactoria para los arrantzales. Destaca el precio medio en lonja -3,97 euros-, casi veinte céntimos más que en 2016 y 55 más que en 2015. «La cotización unida a la proximidad de los bancos de pesca han contribuido a rentabilizar la faena», añadieron desde el sector. El volumen de piezas de siete kilos identificadas con el sello Eusko Label ha supuesto el 60,3% del conjunto.

Poca sardina

De cara a los próximos tres años, la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico -ICCAT- ha establecido una cuota de 33.600 toneladas, cifra que supone una notable mejora respecto al total admisible limitado hasta ahora en 28.000 toneladas. La flota española dispondrá de 18.000.

En cuanto al verdel, los apresamientos han rondado las 13.000 toneladas, lo que representa un aumento del 27% con respecto al año anterior. Además, su precio medio de venta se ha incrementado en doce céntimos hasta llegar a los 89, por lo que la cifra de ventas ha aumentado considerablemente -47%- hasta alcanzar los 11,6 millones de euros.

Para 2018, las cuotas establecidas para esta especie contemplan un descenso del 20%, lo que complica de manera directa la situación de la flota artesanal, fundamentalmente la de pequeño porte. La temperatura templada de las aguas del otoño pasado ha afectado a la sardina, especie que habitualmente frecuenta aguas más frías. Como consecuencia, las capturas han sido menos abundantes y el volumen comercializado en lonja ha descendido un 17%.

Por su parte, la merluza procedente de los barcos de bajura ha sido más cuantiosa con respecto al año anterior y su recaudación ha rondado los 3 millones de euros, cifra que dobla la de 2015. Su cotización además ha rozado los cuatro euros el kilo, 55 céntimos más que hace dos años.

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