Los arrantzales bajan las cuotas y los días de pesca para alargar la costera de la anchoa

El puerto de Ondarroa lidera las descargas de anchoas con 5.500 toneladas. / MAIKA SALGUERO
El puerto de Ondarroa lidera las descargas de anchoas con 5.500 toneladas. / MAIKA SALGUERO

La lonja de la cofradía de Ondarroa lidera las descargas con la entrada de alrededor de 5.500 toneladas desde el inicio de la campaña

MIRARI ARTIME ONDARROA.

Los arrantzales vascos junto al resto de pescadores del Cantábrico han adoptado un paquete de medidas para prolongar lo que resta de la costera de la anchoa. La autorregulación, respaldada por las cofradías de Bizkaia, Gipuzkoa y Cantabria, contempla reducir las cuotas diarias de pesca hasta un máximo de 8.000 kilos -frente a los 10.000 vigentes- para los barcos de cerco de gran tamaño -más de doce tripulantes- y de 6.000 para el resto de las embarcaciones que antes podían capturar ocho mil.

Para evitar consumir antes de tiempo la cuota de 25.000 toneladas establecida para el primer trimestre del año también han reducido a cuatro las jornadas en las que se podrá comercializar bocarte en los puertos, eliminando las ventas que se realizaban en la jornada del viernes.

«Tampoco se podrá pescar al este del cabo Matxitxako con el objetivo de evitar las capturas de piezas jóvenes, aunque todas estas medidas están sujetas a cambios según cómo se desarrollen los próximos días», reconocieron portavoces del sector.

Hasta el momento, la flota integrada por unas 140 unidades ha consumido cerca de unas 15.000 toneladas, de las que alrededor de 5.500 se han descargado en el puerto de Ondarroa. El pasado año, para estas mismas fechas se habían contabilizado poco más de 5.100 toneladas.

Cierre de la pesquería

Además, un 10% del cupo total de 25.500 toneladas corresponde al segundo semestre del año, por lo que las posibilidades de pesca hasta finales de junio se sitúan por debajo de las 8.000 toneladas.

«El consumo va muy rápido y tenemos que bajar los topes para mantener la flota activa», recalcaron representantes de los arrantzales. «Aún deben quedar cerca de unas siete mil toneladas antes de que del Ministerio decrete el cierre de la pesquería con la cuota al 90%», detallaron.

Aunque este tipo de medidas no son del todo novedosas para el sector, los pescadores no pensaban que se iban a producir tan pronto. No obstante, consideran que son necesarias para garantizar unos favorables resultados en una de sus campañas más importantes.

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