Condenan al abogado Gómez Menchaca a tres años y medio de cárcel por «conductas ilícitas»

Carlos Gómez Menchaca./Lobo Altuna
Carlos Gómez Menchaca. / Lobo Altuna

La sentencia, recurrida por el bufete bilbaíno, asegura que el letrado creó un grupo ecologista con el fin de desprestigiar a la persona que había denunciado a su cliente

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

El juzgado de Lo Penal número 4 de Bilbao ha condenado a tres años y medio de cárcel a un conocido abogado de la villa, Carlos Gómez Menchaca, por incurrir en «conductas ilícitas» para «presionar e influir» en la persona que había denunciado por estafa a uno de sus clientes. La sentencia, idéntica para el letrado y su defendido, incluye el pago de una indemnización a la víctima por valor de 6.000 euros, una multa de 9.000, el pago de las costas procesales y la pérdida del derecho a voto durante el tiempo en prisión. El tribunal ve a ambos culpables de un «delito continuado» de obstrucción a la Justicia.

Según se señala en el fallo, que el bufete Gómez Menchaca ya ha recurrido ante la Audiencia territorial, el abogado y su defendido diseñaron todo un entramado para desprestigiar a su víctima y lograr sus objetivos. Los hechos juzgados arrancan en junio de 2010, cuando L. A. U. denunció al cliente de Menchaca por estafa. Como respuesta, el abogado bilbaíno le denunció a título particular por un delito contra el medio ambiente, al que se sumó una agrupación ecologista, Bizkaia Bat Bat, creada 'ex profeso' para desprestigiar a L. A. U, según se desprende de la investigación judicial.

Empresa comprometida

Bizkaia Bat Bat era en realidad una asociación «constituida con la connivencia de ambos encausados con la única finalidad de constreñir la actuación del Sr. L. A. U. «Nunca fue inscrita en el Registro de Asociaciones y «fue formalmente constituida (entre otros) por T. C. T, quien tenía vínculo familiar con el cliente de Menchaca». Ninguno de los miembros de la agrupación tenía «conocimientos técnicos o experiencia» sobre medio ambiente.

La demanda no prosperó, pero el abogado y su cliente volvieron a denunciar a L. A. U. por el mismo delito y emprendieron una campaña de desprestigio entre sus clientes y proveedores, que incluyó el uso de una identidad ficticia por parte del cliente de Menchaca -«Mario de la Vega»- para el envío de correos electrónicos en nombre de una empresa inexistente, Alf Comunicación. El único objetivo de Gómez Menchaca a era «obtener una resolución judicial» en contra de la persona que había presentado la demanda por estafa, con el fin de poder presentarla a sus «clientes y proveedores», así como «al Ayuntamiento de Erandio -donde una empresa de L. A. U. tenía su sede- «y a los partidos políticos con representación en el citado ayuntamiento».

El letrado denunció un supuesto delito cometido con «el consentimiento de la Corporación de Erandio»

En el mensaje difundido por email -que llegó a ser enviado incluso al Ararteko Iñigo Lamarka-, el tal Mario de la Vega apuntaba que la empresa de L. A. U. podía estar cometiendo un delito medioambiental «con el consentimiento de la Corporación municipal», y que el letrado Gómez Menchaca había pedido la declaración, «como testigo o imputado si es el caso» al alcalde del municipio para que aclarara posibles responsabilidades por inactividad. Como consecuencia de todos ello, L. A. U. «vio seriamente comprometida su actividad empresarial».

La sentencia, que pone en entredicho algunas actitudes del letrado «dada su condición de profesional jurista», aporta detalles como que la cuenta de correo utilizada por Alf Comunicación se creó con el DNI de una mujer nacida en Madrid en 1938 y residente en Argentina. El bufete de Gómez Menchaca tiene aún pendiente de resolución otra denuncia del fiscal superior del País Vasco por «estafa y deslealtad profesional».

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