La cerveza La Salve quiere inaugurar su fábrica de Bilbao en febrero

Una botella de La Salve. / E. C.

La planta podrá cocinar hasta 250.000 litros el primer año e «iremos ampliando la capacidad hasta poder traer a casa toda nuestra producción», dicen los responsables

Sergio Eguía
SERGIO EGUÍA

El sueño de La Salve de contar con una fábrica de cerveza en Euskadi comenzó este miércoles a hacerse realidad. Las obras de la planta de Bolueta han arrancado con una visita guiada por la lonja aún vacía y el apoyo del concejal jeltzale Xabier Otxandio, responsable de Desarrollo Económico, Comercio y Empleo del Ayuntamiento de Bilbao.

La marca, participada en un 43% por Mahou-San Miguel, regresará en febrero a la Villa, donde siempre se había elaborado hasta que cerró hace 40 años. Cuando esté terminado el centro de producción, de 900 metros cuadrados, dará trabajo directo a ocho personas, que podrán elaborar hasta 250.000 litros al año. «Eso es un 20% de toda nuestra producción aproximadamente», señaló Eduardo Saiz de Lekue. «El resto, por el momento, tendrá que seguir cocinándose en Madrid, en casa de nuestro socio principal».

Saiz de Lekue y su socio Jon Ruiz Ibinarriaga soñaron hace tres años con recuperar una marca mítica en el botxo. La familia Pérez-Yarza (los dueños de la vieja La Salve) son socios de este proyecto. Uno de sus objetivos entonces era contar con una fábrica en Bilbao. Una aspiración que se ha ido retrasando por diferentes motivos y que choca con la gran aceptación comercial que ha tenido su producto.

Lugar donde se instalará la fábrica.
Lugar donde se instalará la fábrica. / BORJA AGUDO

«No queremos dar más pasos en falso. Para nosotros es muy importante poder traer toda la producción a nuestra casa y con el tiempo esperamos hacerlo. En febrero empezaremos poco a poco. Estamos ultimando la selección del que será nuestro maestro cervecero y la gran inversión en maquinaria que hemos realizado -más de 1,8 millones- nos asegura que podremos ir creciendo a medida que se asienten nuestros conocimientos. La planta que abriremos finalmente en febrero es fácilmente escalable y se irá adaptando con los años hasta poder cocinar aquí los 1,5 millones de litros que vendemos por año», explica Saiz de Lekue. De hecho, La Salve aspira a copar el 10% del consumo de cerveza en Euskadi. Y eso es el doble de lo que tiene actualmente.

Receta de hace 40 años

«La caldera que vamos a instalar es de mil litros y trabajará en un único turno, en un principio. Tanto la caldera como los fermentadores y las cámaras de frío para la levadura y el lúpulo, la zona de envasado y el laboratorio que vamos a colocar en el corazón del proceso incorporan las tecnologías más vanguardistas. Queremos que todo esté muy mecanizado para garantizar una uniformidad en nuestra cerveza y que no haya ninguna variación entre lotes», apunta Ruiz. «Además, contamos con un pasteurizador que permite alargar la vida del producto y garantizar su calidad».

Ya solo queda esperar a que las piquetas dejen paso a la cebada 100% alavesa que les suministra Intermalta y que empiecen a salir de Bolueta las recetas de La Salve: la lager Autentica, la que habitualmente se encuentra en los cañeros de los bares; la Original, una golden ale con la receta que se usaba hace 40 años y que es el producto estrella de la casa; y la Munich, una dubbel con caramelo de 6,2 grados.

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