Cantabria, Burgos y La Rioja alojarán a cientos de asistentes a las finales de rugby de Bilbao

Aspecto que ofrecerá San Mamés con las porterísa de rugby para la disputa de las finales./EFE
Aspecto que ofrecerá San Mamés con las porterísa de rugby para la disputa de las finales. / EFE

La falta de camas en la capital vizcaína llenará los hoteles vascos y obligará a desplazar aficionados incluso a Iparralde

MARÍA JOSÉ TOMÉ y ÁLVARO MACHÍNSantander

Las finales europeas de rugby que se celebrarán en San Mamés los días 11 y 12 de mayo no solo pondrán a prueba la eficacia anotadora de los equipos que las disputen, también será un duro examen para calibrar la capacidad de Bilbao a la hora de albergar un evento multitudinario de magnitud continental. Porque ese fin de semana, la capital vizcaína albergará un acontecimiento que será histórico en cuanto a volumen de asistencia: jamás se ha celebrado en Euskadi una cita que atraiga a más público foráneo, con una estimación de más de 50.000 asistentes concentrados en un par de días. Sirvan como referencia los datos de afluencia a las finales de Lyon de hace dos años, hasta donde se trasladaron unos 54.000 extranjeros. Una cita que saturará los hoteles vascos y obligará a desplazar a cientos de aficionados a regiones limítrofes como Cantabria, Burgos, La Rioja e, incluso, Iparralde.

Se calcula que la asistencia superará las 50.000 personas y Bilbao oferta unas 8.000 camas

«La gente piensa que se trata de una competición similar a una final de la Europa League, pero no tiene nada que ver. Mueve a cantidades mucho mayores de asistentes, porque no solo acuden los aficionados de los equipos que las disputan: es la fiesta europea del rugby», explica Juan del Hoyo, director gereral del grupo Azul Marino. Su agencia receptiva NorteSur Incoming es la encargada de la ingente tarea de gestionar los alojamientos para un evento que se celebra en una ciudad que, según el Eustat, ofrece al día cerca de 8.000 camas. Ni para empezar.

Todavía hay camas

52
son los alojamientos que aún tienen plazas disponibles en la web www.azulmarino.com, adjudicataria de gestionar el alojamiento para el evento. Siete de ellos están en la capital vizcaína.
650-385 euros
es el precio que ofertan en la actualidad esos siete hoteles de 4, 3 y 2 estrellas con plazas libres para pasar una noche en Bilbao: la cifra supone hasta seis veces más que el fin de semana posterior.
Alternativas más baratas
Pero hay opciones bastante más económicas: una cuadrilla de 23 personas aún está a tiempo de contratar una casa rural en la localidad guipuzcoana de Beizama por la módica cantidad de 15 euros por persona y noche. Bastante más cerca, en Barakaldo, hay una pensión que oferta camas por 69 euros.

Por esa razón, nada más hacerse cargo en septiembre del concurso convocado por el Ayuntamiento para este fin, NorteSur Incoming bloqueó miles de habitaciones situadas en un radio razonablemente próximo a San Mamés: además de los establecimientos vizcaínos, que ese fin de semana colgarán el cartel de ‘completo’, la agencia propiciará que hagan llenazo también hoteles de Vitoria y San Sebastián. El Silken Ciudad de Vitoria, por ejemplo, mantiene reservadas 40 habitaciones, según confirma su directora, Leyre Aramburu, que ese fin de semana completará el hotel «a buen precio».

¿Camas a 1.225 euros en el centro de Bilbao?

Una sencilla búsqueda en el portal de reservas online Booking.com permite comprobar que en Bilbao quedan pocos hoteles con camas libres para el fin de semana de las finales de rugby. También muestra algunos resultados sorprendentes, como habitaciones a precios desorbitados: una noche por 1.225 euros en un tres estrellas o un apartamento -amplio, eso sí- por ¡2.000 la noche! Aunque reconoce que el evento ha disparado los precios, el director de la asociación hotelera Destino Bilbao, Álvaro Díaz-Munío desmiente que esas cifras sean reales y las enmarca en una estrategia para evitar que el buscador «penalice a esos hoteles por no tener plazas disponibles». Booking.com exige a los hoteleros un cupo de camas permanente; si cierran ventas, el portal les ‘sanciona’ com una bajada de posiciones en su ranking y por tanto en una pérdida de visiblidad de cara al cliente.

Las reservas también han llegado a establecimientos hoteleros, casas rurales, pensiones e incluso campings de numerosas localidades alavesas (Bernedo, Ribera Alta...) y guipuzcoanas (Zarautz, Deba, Beasain, Azpeitia...). Pero la demanda es tan desmesurada que obligará a desplazar a cientos de aficionados a comunidades limítrofes como Cantabria, La Rioja, Castilla y León o incluso a Iparralde, con habitaciones reservadas en Hendaia y Biarritz, a hora y media de Bilbao. Decenas de establecimientos de Santander, Castro Urdiales, Miranda de Ebro, Burgos, Logroño, Haro... harán sitio a los asistentes a la Champions Cup, el 11 de mayo, y a la European Challenge Cup, al día siguiente.

Más vuelos en Santander

Cantabria es la comunidad vecina que más réditos obtendrá del acontecimiento. Está lo suficientemente cerca como para contemplar el desplazamiento por carretera en el día y su aeropuerto tiene conexión directa con Dublín. Un detalle que no ha escapado a los responsables de Ryanair, que han aumentado en siete vuelos sus conexiones habituales con la capital irlandesa, uno de los centros neurálgicos del rugby europeo y que más aficionados moverá. La demanda, de hecho, ya está sobrepasando los canales de reservas oficiales. En el hotel Santemar de la capital cántabra confirmaron que habían empezado a recibir llamadas sobre disponibilidad y precios.

Los hosteleros cántabros confían en captar buena parte del pastel de negocio. «Hablamos hace tres semanas con la Asociación de Hostelería de Bizkaia para comunicarles nuestra disponibilidad», explica el presidente del colectivo en Cantabria, Ángel Cuevas. «En Castro y toda esa zona se están notando las reservas, será como una piscina que se desbordará allí e irá creciendo», apunta.

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