Bilbao demuestra que «está preparado» para albergar grandes citas internacionales

Las finales de rugby atrajeron a decenas de miles de personas a Bilbao, que ha demostrado su capacidad para acoger grandes eventos internacionales. /MANU CECILIO
Las finales de rugby atrajeron a decenas de miles de personas a Bilbao, que ha demostrado su capacidad para acoger grandes eventos internacionales. / MANU CECILIO

Las instituciones destacan el «éxito» y la repercusión que han tenido en el exterior las finales de rugby y la capacidad de la ciudad para afrontar el evento sin incidentes

Luis López
LUIS LÓPEZ

Han sido muchos meses en los que mucha gente ha estado trabajando mucho. Todo, para esto: para que el día después de celebradas las finales de rugby, Bilbao pueda decir que todo ha salido bien y que sí, que aquí hay capacidad para montar eventos a lo grande. En eso pusieron ayer el foco el Ayuntamiento, la Diputación y el Gobierno vasco. Y también en la repercusión que han tenido la Champions Cup y la Challenge Cup a nivel internacional como escaparate para una ciudad que aspira a competir en las 'grandes ligas' de los acontecimientos globales.

«El éxito que han tenido estas finales de rugby, con la gran implicación de las tres instituciones vascas, demuestra que Bilbao es un referente, por sus infraestructuras, su calidad de servicios y su saber hacer. Desde luego estamos preparados para afrontar este 2018 y para seguir trabajando en nuevos retos de cara a futuro», se felicitó el alcalde. Juan Mari Aburto. Se refería a que este año la villa tiene otras citas multitudinarias, como son los premios MTV en Europa; que en calendario también se acerca la Eurocopa 2020; y que, mientras, Bilbao sigue en la lucha por atraer más eventos de relumbrón.

Desde el Gobierno vasco han mostrado el mismo entusiasmo ante el éxito organizativo en las finales de rugby. El consejero de Cultura, Bingen Zupiria, destacó que «queda patente una capacidad de organización cada vez mayor». Y, sobre todo, la cita deportiva «nos ha permitido proyectar al mundo la nueva imagen de Euskadi, la de un país avanzado, cohesionado e interesado en la cultura y el deporte».

En la misma nota de prensa divulgada ayer por el Ayuntamiento en la que Aburto y Zupiria expusieron su satisfacción, la Diputación de Bizkaia como institución también quiso subrayar el buen funcionamiento de los dispositivos de seguridad, espacio público y movilidad coordinados entre las tres administraciones vascas. Todos destacaron el buen ambiente que reinó durante el fin de semana y la actitud cívica que mostraron los aficionados al deporte del balón ovalado. Desde la entidad foral se mostraron convencidos de que los foráneos se llevan «la mejor imagen de Bizkaia: una sociedad acogedora, orgullosa de sus raíces, moderna y dotada de infraestructuras de calidad».

«La organización ha estado a la altura del evento», dice Urkullu

El lehendakari ha visto bien a Bilbao: «La experiencia ha merecido la pena y toda la organización ha estado a la altura del evento», escribió Iñigo Urkullu en su cuenta de twitter. Tras presenciar la final de la Champions desde el palco de San Mamés, dijo que «la victoria de Leinster en la Champions Cup pone el broche de oro a la semana de las Finales Europeas de Rugby en Bilbao. Euskadi ha demostrado capacidad organizativa y ha logrado la promoción internacional de nuestros valores y cultura».

También es cierto que la repercusión inmediata de las finales de rugby en la ciudad no fue tanta como se esperaba: ni en las calles, ni en la hostelería, ni en el comercio, ni en los taxis... Quizás porque las limitaciones del área metropolitana en materia hotelera (algo más de 4.000 habitaciones) hicieron que los miles de visitantes (80.000, según el Ayuntamiento, aunque no todos se quedarían a dormir) se repartiesen por un área de hasta cien kilómetros a la redonda, diluyendo así el efecto de la cita.

Un impulso en Euskadi

Un total de 32.543 espectadores asistieron el viernes en San Mamés a la victoria de Cardiff Blues en la Challenge Cup, la segunda sede con mayor acogida para esta cita, sólo superada por la final de 2010 en Marsella. Al día siguiente 52.282 personas fueron testigos del triunfo del Leinster en la Champions.

En su contexto

52.282
espectadores fueron testigos de la victoria del Leinster en la Champios Cup. Otras 32.343 personas asistieron al triunfo del Cardiff Blues en la Challenge.
La primera vez
Esta ha sido la primera vez que las finales de rugby europeas se han disputado fuera del circuito de las Seis Naciones (Escocia, Francia, Gales, Inglaterra, Irlanda e Italia).
5.000
personas solicitaron información en las oficinas de turismo de la ciudad durante los tres días de las finales. El 62% de ellas eran extranjeras.
60.000
personas visitaron las tres 'Fan Zone' que se repartieron por la ciudad y que estaban en El Arenal, el parque de Doña Casilda y San Mamés.
115
países emitieron las finales de rugby. De ellas dieron cuenta 340 periodistas acreditados de medios de comunicación de todo el mundo.
24.900
kilos de residuos se retiraron el viernes y el sábado de las zonas donde se llevaron a cabo los diferentes festejos y actividades. 1.550 kilos eran envases.

Todo ello dejó un buen sabor de boca en el mundo del rugby. Simon Halliday, presidente de la EPCR -la entidad que organiza las competiciones europeas-, destacó la «excepcional experiencia» que ha supuesto competir en Bilbao y dijo estar convencido de que el evento ha contribuido a «impulsar el rugby y sus valores» en Euskadi. Y Ellis Jenkins, del Cardiff Blues, dijo que «San Mamés es un estadio maravilloso para jugar».

Uno de los aspectos más importantes de todo esto es la repercusión internacional: las finales pudieron verse en 115 países y se tramitaron 340 acreditaciones para medios de comunicación de Irlanda, Reino Unido, Francia, Italia, Argentina, Ucrania, Rusia y Turquía, entre otros. Desde las administraciones apuntan que una campaña publicitaria de este impacto para dar a conocer Bilbao hubiese tenido un coste de muchos millones de euros.

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