Bilbao prohibirá circular a más de 30 kilómetros por hora desde el 30 de mayo

Límite de velocidad en la Avenida Universidades./E. C.
Límite de velocidad en la Avenida Universidades. / E. C.

El Ayuntamiento licita por 214.740 euros la instalación de señales horizontales y verticales para limitar la velocidad en toda la ciudad

Luis López
LUIS LÓPEZ

El 30 de mayo es la fecha señalada. A partir de ese día, en la inmensa mayoría de las calles de Bilbao no se podrá circular a más de 30 kilómetros por hora. El objetivo es pacificar la ciudad y contribuir a la construcción de un entorno más amable: se consumirá menos combustible, habrá menos contaminación, bajará el ruido, y mejorará la seguridad porque sólo el 5% de los atropellos a esa velocidad son mortales, mientras que a 50 por hora la mortalidad roza el 80%.

El Ayuntamiento publicó ayer la licitación del contrato para instalar un total de 30 señales horizontales y 400 verticales en las calles de la ciudad. El presupuestos es de 214.740 euros (177.471 si se excluye el IVA) y el plazo de ejecución expirará el mencionado 30 de mayo.

La limitación de los 30 kilómetros por hora es una de las medidas más destacadas del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), que en estos momentos está en pleno proceso de tramitación. Según fuentes de la concejalía de Movilidad y Sostenibilidad, liderada por el socialista Alfonso Gil, el documento aún no está redactado en su versión definitiva pero sí genera consenso entre los distintos grupos municipales. La intención es que el plan vea la luz a finales de este mes o principios del que viene para, a partir de ese momento, arrancar los trabajos a pie de calle.

La medida de los 30 por hora se viene rumiando en Bilbao desde hace más de dos años y ahora llega el momento de implantarla. La estrategia desde hace meses era hacerlo antes del verano y la licitación de ayer, al fin, le ha puesto fecha. Las señales verticales se ubicarán «en todas las entradas» de la ciudad indicando el nuevo límite para todo el casco urbano. Eso sí, en ciertas arterias se seguirán permitiendo los 50 por hora con el fin de dar fluidez al tráfico en los desplazamientos más largos.

Antecedentes prometedores

En realidad, la experiencia de reducir los límites de velocidad ya tiene sus antecedentes en el casco urbano bilbaíno. Castaños fue a mediados del pasado año la primera Zona Ambientalmente Pacificada (ZAP) de la ciudad, y luego le siguió Irala. Según valoró el concejal del ramo en una entrevista concedida el mes pasado a este periódico, ambas implantaciones revelaron que «la conviviencia es perfecta entre los peatones, los escolares y el coche».

Además, hay que tener en cuenta que el impacto de la medida se va a notar menos de lo que en un principio pudiese parecer ya que, según datos del Ayuntamiento, en la actualidad la velocidad media a la que se mueven los vehículos en la ciudad es de 29,6 kilómetros por hora.

La reducción a los 30 por hora es una de las iniciativas que concitan más adhesiones en un plan de movilidad que también ha tenido puntos de fricción incluso entre los socios de Gobierno. Así, el alcalde, Juan Mari Aburto, descartó en su día la instalación de peajes a la entrada de la ciudad, una de las medidas impulsadas por el concejal.

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