El artista encerrado en un escaparate

El artista trabaja a la vista del público e interactúa con los curiosos./O. Hernández
El artista trabaja a la vista del público e interactúa con los curiosos. / O. Hernández

Urko Briales, ganador de Arteshop 2018, dibuja mañana y tarde a la vista del público en la tienda de iluminación Bilbolamp. Esta reclusión voluntaria forma parte de su obra

OLATZ HERNÁNDEZ

«¿Hay una persona dentro del escaparate?». Muchos de los que pasean por Colón de Larreátegui se sorprenden al ver a un chico dibujando tras el cristal de la tienda de iluminación Bilbolamp. No se trata de ningún secuestro, ni de un becario trabajando a destajo. Urko Briales está allí por decisión propia y forma parte de la obra que ha ideado para la octava edición de Arteshop Bilbao. Su intervención 'Luz-Ideas' fue la ganadora del certamen y ayer recibió el primer premio, dotado con 1.200 euros. Su reclusión ha merecido la pena.

Cada mañana el estudiante de Bellas Artes, natural de Arrigorriaga, llega a las 10.30 horas al comercio con su libreta y material de dibujo, descorre un panel de cristal y empieza a pintar. «Se lo ha trabajado. Viene mañanas y tardes... ¡incluso los sábados!», destaca la dueña del comercio, Josune Arrutia. En el tiempo que ha pasado ahí metido abundan las anécdotas: «Los hay que se acercan a preguntarme qué hago y se lo explico. Alguno incluso ha llegado a meter la mano para rebuscar entre los dibujos», comenta Urko.

La idea para el escaparate empezó a tomar forma en marzo. «Quería que la gente viera el resultado del trabajo en sí -el mundo de la luz- y al artista creando la obra -las ideas-», detalla mientras señala el resto de la galería, que también forma parte de la intervención.

«Templo de luz»

En el lado de la luz varios cuerpos flotan en el aire, desprovistos de cabeza y piernas. «Son seres místicos» y forman parte del «templo» que el artista ha querido plasmar. En el otro surgen las ideas de su puño y letra. El suelo alrededor de su improvisado estudio ya está lleno de dibujos, material que tiene pensado publicar próximamente. En sus descansos, a la hora de comer, Urko ha aprovechado para visitar algunos de los 75 escaparates a concurso.

El segundo premio recayó no muy lejos de allí, en el comercio Rael Decoración con la obra de Ekain Izquierdo. El tercer puesto fue para la Paragüería Leoz, con la intervención de Emilio Cordero. El premio del público se lo llevó la Farmacia Zubiri Zuaznabar, con una composición de Raquel Gutiérrez. También se reconoció la obra 'Los Colosos de Abastos', de Jorge Rubio, expuesta en La Ribera. «Tenemos el escaparate más bonito de Bilbao», dice Arrutia con orgullo. Y el jurado de Arteshop le ha dado la razón.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos