El BMW que arrolló al joven en Bolueta iba 'picado' con otro coche a toda velocidad

El BMW que arrolló al joven en Bolueta iba 'picado' con otro coche a toda velocidadGráfico
JOSEMI BENÍTEZ

La Policía sigue solicitando testigos del atropello del lunes cerca de dos discotecas, después de que el conductor se diera a la fuga

José Mari Reviriego
JOSÉ MARI REVIRIEGO

El atropello de un joven de 33 años registrado el lunes en un polígono de Bolueta, uno de los trágicos sucesos que han conmocionado a Bilbao en el arranque de la Navidad, se produjo durante un ‘pique’ entre dos vehículos que iban a toda velocidad, según ha podido confirmar este periódico entre amigos y familiares de la víctima. El accidente tuvo lugar a las ocho y media de la mañana, al término de los cotillones y fiestas que se celebraban en las dos discotecas que funcionan en esta zona periférica de la ciudad. De camino a la estación del metro, Cristian Andrés Betancourt fue arrollado en la acera por un BMW de color negro que iba compitiendo con un Opel Corsa gris plata. Al parecer, el primero de los coches perdió el control tras un derrape o un trompo, e invadió el tramo peatonal por el que circulaba Cristian junto a otro amigo, de 23 años, que también resultó herido. Tras la colisión, el conductor se dio a la fuga

La Policía Municipal volvió ayer a hacer un llamamiento a la colaboración ciudadana para intentar esclarecer las circunstancias en las que se produjo el atropello en el polígono Santa Ana, a la altura de la calle Tellería número 1. Los testigos pueden llamar al teléfono 94 420 50 40 de la Unidad de Atestados. La Guardia Urbana ha asumido la investigación del caso, volcada en dar con el paradero de los dos conductores implicados en la carrera que acabó con el arrollamiento de estas dos personas, confirmada también por fuentes de la investigación.

«Espero que encuentren a los culpables y que se haga justicia», declaró ayer Wyta José, un amigo de Cristian que le acompañaba en el momento de los hechos. Esperanzado con la evolución de la víctima, el testigo relató así el accidente: caminaba cien metros más atrás de vuelta a casa cuando «escuché un fuerte impacto» tras un derrape. Fue todo muy fugaz. «Es Cristian, es Cristian», gritó el resto de la cuadrilla.

Al acercarse comprendió el alcance del golpe sufrido por su amigo y Koldo, el otro herido. Yacían «tirados en el suelo», ensangrentados y sin zapatos, que habían «volado» por la violencia del impacto. La americana que llevaba Cristian acabó sobre su cabeza. En el mismo lugar, los testigos directos del accidente informaron que un BMV les había atropellado en la acera tras perder el control en el transcurso del ‘pique’ que mantenía con otro turismo.

‘Urren’ se resistió al robo y se golpeó la cabeza al caer al suelo

El alcalde reunió ayer a los portavoces de los partidos -PNV, PSE, EH Bildu, PP, UdalBerri y Goazen- para informarles sobre la ola de violencia de Navidad, tal y como había reclamado la oposición. La Ertzaintza investiga la muerte de Ibon Urrengoetxea, asaltado de madrugada en la calle Navarra, y la agresión a un joven en Abando a manos de un grupo de individuos que querían robarle el móvil a un amigo. Le rompieron la nariz y sufrió lesiones en la cabeza que hicieron temer por la pérdida de un ojo. Al parecer, podrá recuperar la vista.

La concejalía de Seguridad confirmó ayer a los partidos lo que ya barruntaban los amigos de ‘Urren’, de 43 años. Que se resistió a sus asaltantes -dos chavales de unos 18 años- y que en el transcurso del forcejeo cayó al suelo y se golpeó la cabeza con consecuencias fatales. Sus agresores le patearon antes de huir.

Cristian ha permanecido en coma inducido hasta ayer -tiene la mandíbula destrozada y ha perdido todos los dientes-, después de ingresar en estado crítico en el hospital de Cruces. Koldo sufrió fractura de sacro y coxis, y una lesión cervical.

Wyta José, su colega de origen brasileño, aún se lamentaba ayer de la falta de solidaridad. No sólo del conductor directamente involucrado en el atropello, que «se piró» sin socorrer a las víctimas, sino de «los veinte coches que pasaron» sin detenerse a echar una mano. «Eso también me ha marcado».

Seguridad en los eventos

El atropello de Bolueta es uno de los sucesos que ha puesto en jaque a las fuerzas de seguridad. El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha animado a denunciar cualquier incidente violento, convencido de que los últimos hechos «trágicos» -la muerte de un vecino de Amorebieta en un atraco y diferentes agresiones en las calles- no deben empeñar la imagen «modélica» de la ciudad.

«Sin luchas partidistas», Aburto ofrecerá en enero un pacto por la seguridad a los grupos de la oposición con la vista puesta en los eventos de 2018, entre ellos los Premios de la MTV y las finales de rugby. El Consistorio quiere diseñar un plan específico para que cada uno de los acontecimientos se desarrolle «con plenas garantías de seguridad». Aunque Bilbao es una ciudad «segura», los hurtos al descuido y los robos con violencia y en domicilios han experimentado un repunte este año, según los responsables locales.

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