Arranca la excavación de la nueva Termibus subterránea de Bilbao

Las excavadoras ya han comenzado a trabajar. / Pedro Urresti

Las obras de la estación, de cuatro sótanos, obligarán al Ayuntamiento a eliminar aceras y extremar el celo en el tráfico durante diez meses

José Mari Reviriego
JOSÉ MARI REVIRIEGO

El Ayuntamiento de Bilbao ha dado luz verde a las obras de excavación de la nueva Termibus, la fase crucial de unos trabajos que obligarán a hacer encaje de bolillos en un entorno fuertemente urbanizado. Presentado esta mañana por la concejalía de Obras y Servicios, el plan para reducir las molestias a vecinos, peatones y conductores contempla un amplio muestrario de medidas durante los diez meses que durarán las tareas.

El Consistorio extremará el celo para evitar colapsos en el tráfico. Eliminará aceras en las calles Luis Briñas y Gurtubay, y cerrará dos carriles en Pérez Galdós. Además, habilitará un recorrido exclusivo para los camiones encargados de la retirada de tierras. En caso de incidente –atascos, obstáculos imprevistos o accidentes–, está prevista una ruta por la avenida Sabino Arana, con fin de garantizar una salida rápida hacia los accesos a la autopista por San Mamés. La cercanía con la A-8 juega a favor del tajo para minimizar el impacto del paso de vehículos pesados por el centro de la ciudad.

El reto es sacar en camiones 290.000 metros cúbicos de tierras con destino a vertederos autorizados, causando las mínimas incomodidades posibles en el vecindario de Garellano. Una zona muy sensibilizada ya por la apertura junto a sus casas de la estación provisional de autobuses, operativa desde los pasados carnavales.

En principio, los camiones utilizarán como acceso al tajo la esquina entre las calles Luis Briñas y Pérez Galdós. Aquí se mantendrá el movimiento durante los primeros tres meses. En ese tiempo, el Ayuntamiento espera tener ya concluida la instalación de los muros pantalla en el lado de la calle Gurtubay, el más próximo al metro y la línea soterrada de Renfe. Una vez colocados, el Consistorio abrirá un carril exclusivo con conexión directa con los accesos a la autopista.

Una vez terminada la excavación llegará el turno de las obras en las cuatro plantas subterráneas. En principio, los trabajos de instalación de dársenas podrían durar ocho meses. A partir de ahí podrá comenzar la construcción de los edificios previstos en la superficie –hotel, residencia y gimnasio– y una gran plaza de uso público.

La nueva estación de autobuses subterránea de Bilbao está concebida como una terminal intermodal del transporte, en la que confluirán también los servicios del metro, tranvía, Renfe, Bizkaibus, Bilbobus y taxis.

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