Aparece la furgoneta robada a un repartidor de prensa en la playa de Meñakoz, en Barrika

Un vecino encontró el vehículo en la cala, lo reconoció como el ‘secuestrado’ en Bilbao y avisó a la Policía

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJO

El robo de una furgoneta a un repartidor de periódicos en Bilbao, por la que el ladrón le reclamó un rescate de 6.000 euros, tuvo ayer un final feliz. Un vecino que había bajado a la playa de Meñakoz, en el municipio de Barrika, encontró el vehículo aparcado al pie de esta cala de piedras y rocas. Supuso que era la furgoneta robada el día anterior en el barrio bilbaíno de Santutxu, por lo que alertó a la Policía.

En la comisaría de Policía de Sopelana recibieron el aviso poco después de la una del mediodía. «El hombre nos dijo que había leído la noticia del robo y que al ver en el cristal el cartel de ‘Prensa’ se dio cuenta de que era la furgoneta robada», indicaron fuentes de la Guardia urbana. Una patrulla acudió a la cala, pero los agentes tuvieron que bajar a pie hasta la playa ya que la vía de acceso es peligrosa y apenas se puede hacer en todoterreno. «El coche no tenía llaves, pero aparentemente estaba en buen estado», añadieron. Los policías municipales avisaron a la Ertzaintza, que se hizo cargo del vehículo.

El robo se produjo poco antes de las seis de la mañana del sábado en la calle Zabalbide, en el barrio bilbaíno de Santutxu. El chófer aparcó el vehículo y dejó las llaves puestas ya que tenía intención de entregar unos lotes de periódicos y regresar de inmediato. Sin embargo, un individuo aprovechó el momento para entrar en la furgoneta y darse a la fuga. El repartidor, en un intento de evitar el robo, se agarró a la parte trasera y el ladrón le arrastró ochenta metros por la carretera hasta que se soltó. Tuvo que ser atendido de un ataque de ansiedad. El autor del robo le amenazó con que si no le pagaba 6.000 euros quemaría la furgoneta.

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