Un amigo de los agresores del metro denuncia ante la Ertzaintza una paliza «por venganza»

Imagen de la cámara de seguridad de la agresión en la boca del metro de Berastegi./EL CORREO
Imagen de la cámara de seguridad de la agresión en la boca del metro de Berastegi. / EL CORREO

«El que lo ha hecho está en la cárcel, sus amigos no tenemos la culpa», se defiende el joven atacado por «15 personas», que tiene una brecha y los ojos morados

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

Un joven, amigo de los dos presuntos agresores de un vecino portugalujo de 23 años en la boca del metro de Berastegi, en Bilbao, el pasado 22 de diciembre, denunció ayer en la subcomisaría de la Er-tzaintza en Barakaldo que ha sido víctima de una paliza «por venganza». Según el testimonio del chico, J. A., de 24 años, se encontraba el pasado viernes por la noche en el parque de Doña Casilda con unos amigos cuando, sobre las doce de la noche, «vinieron un grupo de 15 personas». En días previos, habían sufrido amenazas en las redes.

Primero, se dirigieron en tono intimidatorio a uno de los presentes, que echó a correr, y después le señalaron a él. «Uno me dijo que le diera el móvil y como me negué, me empezó a dar patadas y puñetazos en la cabeza. Por detrás, otro me dio una patada en la espalda y me hice una brecha al golpearme con una columna. Terminé tirado en el suelo encogido y protegiéndome con los brazos para intentar parar los golpes, todos iban a la cabeza», relata en declaraciones a este periódico. Asegura que los agresores le amenazaron: «Tú estabas en las fotos. Te vamos a hacer lo mismo que hicisteis vosotros, te vamos a dejar sin ojo, hijo de puta», por lo que está convencido que se trata de una represalia.

Un botellazo

El chico aparecía en las imágenes grabadas por una cámara de seguridad del metro y que se hicieron virales en las redes sociales. Llegó a ser detenido por la Ertzaintza junto con los otros dos presuntos autores de la agresión, que ingresaron en la prisión de Basauri. Tras ser puesto a disposición judicial, él quedó en libertad. «El que lo ha hecho ya está pagando, los demás por ser amigos no tenemos la culpa», se defiende.

«Te vamos a dejar sin ojo, lo mismo que le hicisteis a nuestro amigo», le amenazaron

«Uno justo me iba a dar un botellazo, pero una amiga, que intentó parar los golpes que me daban, gritó ¡Policía!, y se fueron». El herido acudió al hospital de San Eloy, donde le realizaron una curas y emitieron un parte de lesiones, que ha sido incorporado a la denuncia, según el cual sufría «hematomas en la zona parietal izquierda, en la frente y en los párpados superior e inferior, además de erosiones». «Tengo los ojos morados e hinchadísimos, una brecha en la cabeza y un golpe en el pómulo», resume. El joven se presentó ayer por la tarde en la subcomisaría de la Ertzaintza en Barakaldo para interponer una denuncia por la agresión e identificó a dos de los presuntos autores. Su testimonio será remitido a la comisaría de Bilbao, encargada de la investigación del ataque en el metro.

J.A. se desvincula del ataque que sufrió hace unas tres semanas el joven de Portugalete, al que agredieron con el cuello roto de una botella de cristal, que le provocó una grave lesión en un ojo que le hizo perder la visión, aunque podrá recuperarla. «Se me ve en las fotos, pero sólo aparezco, yo no hice nada», asegura. Preguntado por el salvaje ataque, responde que «no es justificable lo que hizo -respecto a su amigo, autor material de la agresión-. No escuchaba a nadie, estaba como fuera de sí», dice.

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