El alcalde se reúne con los vecinos para «hacer un Otxarkoaga seguro y amable»

Dos policías municipales caminan por una calle de Otxarkoaga/MANU CECILIO
Dos policías municipales caminan por una calle de Otxarkoaga / MANU CECILIO

El Consistorio se ofrece a ejercer de «puente» con la Diputación en temas de acción social tras una reunión con los residentes encabezada por el alcalde

Miguel Pérez
MIGUEL PÉREZ

De nuevo, un «barrio amable y seguro». El Ayuntamiento de Bilbao y media docena de asociaciones vecinales y sociales de Otxarkoaga se comprometieron ayer a poner en marcha medidas que permitan recuperar la normalidad en las mismas calles que hace poco más de una semana se convulsionaron con el asesinato de un matrimonio de octogenarios durante un asalto a su domicilio. Entre las propuestas sobresale el ofrecimiento del Consistorio a ejercer de «puente» con el Gobierno vasco y la Diputación vizcaína en aquellas peticiones vecinales que tengan que ver con materias de acción social ajenas a las competencias locales.

El propio alcalde tomó la iniciativa de convocar la reunión y se la comunicó a los residentes el miércoles, un día antes del pleno municipal que debatió sobre el brote de violencia registrado el último mes en la capital. Sólo les pidió discreción. Ni siquiera en la sesión plenaria Juan Mari Aburto informó de su intención de encontrarse de modo inminente con las asociaciones en una cita que discurrió en la Casa Consistorial «en un ambiente de mutua colaboración y respeto», según algunos de los presentes.

La impresión entre los vecinos es que la reunión no se quedó en el ámbito testimonial. «Han sido receptivos», dijeron. Por su parte acudieron seis colectivos representativos de todo el espectro ciudadano de Otxarkoaga. Aparte del alcalde, la delegación del Ayuntamiento estuvo compuesta por los concejales de Seguridad Ciudadana, Urbanismo y Acción Social, además de Igualdad, Cooperación, Convivencia y Fiestas, quienes escucharon durante dos horas «las reivindicaciones del barrio», explicó Pablo Herrán, presidente de la asociación Familias de Otxarkoaga. «Ha sido una reunión participativa que ha transcurrido con mucha normalidad y con el espíritu de que todos remamos en la misma dirección», apuntó, por su parte, el presidente de la Agrupación de Vecinos, Álvaro Pérez.

«Un poco olvidada»

Aburto les agradeció el comportamiento mostrado por los residentes después de un doble crimen que ha crispado a los bilbaínos. «El movimiento vecinal es reivindicativo, pero colaborador», remachó Herrán. «Todos hemos dejado claro que si hay responsables de estos hechos, son las personas que aparentemente los han cometido». La prioridad del barrio es la seguridad ciudadana. «Nadie puede decir que es posible conseguir una tasa de delitos cero, pero sí les hemos comunicado que el primer punto fundamental es que la seguridad resulta sagrada en este momento. Y con eso no se trata de poner un policía detrás de cada persona, sino de que el vecino se sienta seguro», matizó Herrán.

Álvaro Pérez informó del acuerdo para trabajar en «líneas de actuación» que hagan a Otxarkoaga «volver a ser lo que era, un lugar seguro y amable». Su homólogo en el colectivo de familias agregó que, en definitiva, de lo que se trata es de «sacar la zona adelante» y, para ello, reiteraron la necesidad de desarrollar una política social, educativa, de ocio y de vivienda encaminada a mejorar la convivencia, además de impulsar aspectos como «el apoyo al comercio local» y la escuela. «Hemos pedido que hagan más caso a Otxarkoaga porque es cierto que estaba un poco olvidada».

«Desgraciadamente, la vida no se la vamos a devolver a Lucía y Rafael (la pareja asesinada por dos menores en su piso), pero sí es posible trabajar en ámbitos para mejorar la convivencia», subrayó Herrán, para quien «habrá que trabajar más en la prevención con los menores y las familias desestructuradas».

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