El gestor del desarrollo de Zorrozaurre: «La isla es un imán para empresas y particulares»

La torre, de 22 plantas, pretendía poner «la guinda» al proyecto./E.C.
La torre, de 22 plantas, pretendía poner «la guinda» al proyecto. / E.C.

Pablo Otaola ve con nostalgia el proyecto de Zaha Hadid: «Me da pena que esté en un cajón»

Eva Molano
EVA MOLANO

La operación urbanística que supondrá la segunda gran transformación de Bilbao necesitará unos 250 millones de inversión. La reconversión de Zorrozaurre era, además del sueño de Iñaki Azkuna, el de la prestigiosa arquitecta Zaha Hadid, la primera mujer en recibir el Premio Pritzker, el Nobel de la arquitectura. Lo ganó un año después de elaborar el Master Plan para convertir la zona más olvidada de Bilbao en un prodigio urbanístico. Pero la crisis dejó «en el cajón» su faro: la torre que iba a levantar la entonces BBK. Kutxabank culminó en noviembre de 2016 la compra del solar de 4.000 metros cuadrados por 21 millones, pero todo sigue igual.

Hadid planteaba una torre de 22 plantas con forma de estrella, valorada en 120 millones y con capacidad para 25.000 metros cuadrados de oficinas y otros 11.000 bajo rasante. El gerente de la Comisión Gestora de Zorrozaurre, Pablo Otaola, lamentó ayer que el proyecto permanezca olvidado: «Me produce nostalgia y me parece una pena». Un parón que «al alcalde le preocupa», desveló. «Lo provocó la crisis y la fusión de las cajas. Pero la parcela está ahí y es de la BBK. Se hará algo seguro. Es un proyecto muy bonito». Otaola recordó, por ejemplo, el caso de la Torre Iberdrola, que encargó el exdiputado Josu Bergara a César Pelli. Al final, la eléctrica salió al rescate del proyecto después de que la Administración foral lo descartara y se inauguró en 2012, casi dos décadas después de ser diseñado.

Zorrozaurre podrá estar culminado dentro de tres décadas, pero el plan «ya ha cogido velocidad de crucero y está en un punto de no retorno», dijo Otaola durante una charla organizada por ADYPE, la Asociación de Directores y Profesionales de Euskadi, y a la que asistió también el exalcalde Ibon Areso como oyente. Cada vez se confirma el desembarco de más proyectos, como la Universidad de Diseño en el Edificio Papelera, que se prevé que llegue dentro «de un año y medio». «Empresas y particulares quieren ir a Zorrozaurre porque ven futuro. El Ayuntamiento trabaja en traer cosas nuevas y esos esfuerzos tendrán su fruto a corto plazo. La clave será crear un ecosistema de usos que generen más y más», dijo. También quiso dejar claro que en el plan «aún caben muchas cosas y hay margen de maniobra. Zorrozaurre es un imán».

La actuación comprende toda la península, además de la margen derecha del Canal de Deusto. El 51% de los terrenos son de instituciones, y el resto privados. Ahora, los esfuerzos se centran en la primera fase, que comprende la ribera entre Elorrieta y Deusto y los dos extremos de la futura isla.

A finales de este año, la apertura del canal será una realidad. En junio, arrancarán las obras del paseo entre Elorrieta y Botica Vieja -14 millones- mientras el segundo puente a Zorrozaurre, que comunicará la isla con San Ignacio, ya se ejecuta en paralelo. Habrá 5.500 pisos en todo el sector, de los que la mitad serán protegidos. Un millar se levantarán en la margen derecha del canal.

Los primeros -319 de Jauregizar- estarán habitados ya a finales de 2019. En la propia isla, comenzarán a tomar forma en 2020. Se conservarán diecinueve de sus actuales joyas industriales, y habrá un parque de agua, un polideportivo, parcelas para escuelas y una gran avenida central. La altura de las edificaciones será mayor en los extremos e irá en descenso hasta el centro, que será una especie de Casco Viejo. Ya se han rehabilitado, con la colaboración de la sociedad municipal Surbisa, 312 viviendas, con una inversión total de más de 10 millones.

«Empresas y particulares quieren ir. Es un imán» Pablo Otaola - Gerente de la comisión gestora

Puentes móviles

El tranvía saltará a la isla a través de un puente móvil a la altura del Museo Marítimo - hay tres alternativas posibles- y después de cruzar toda su avenida central, llegará a Punta Zorroza a través de un viaducto similar, que pueda girar para permitir el paso de barcos. En la isla habrá cuatro paradas. «Hasta dentro de seis años no habrá masa critica, la población necesaria, pero ya se debe avanzar en la toma de decisiones», apuntó. Además, se reservarán 123.000 metros cuadrados para actividades económicas que conformarán el Parque Tecnológico Urbano, en el que se pretenden generar 6.000 empleos.

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