«El agua está tan limpia que ya he comido pescado de la ría y no dudaría en bañarme»

Ernesto Martínez, fichado por el consejero socialista Iñaki Arriola, alaba el trabajo hecho, pero «hay que seguir mejorando»./IOSU ONANDIA
Ernesto Martínez, fichado por el consejero socialista Iñaki Arriola, alaba el trabajo hecho, pero «hay que seguir mejorando». / IOSU ONANDIA

Ernesto Martínez de Cabredo, director de la Agencia Vasca del Agua, advierte que los vertidos incontrolados pueden conllevar multas multimillonarias

JOSÉ DOMÍNGUEZ

Procedente del sector privado, en concreto de la construcción, Ernesto Martínez de Cabredo (Azkoitia, 56 años) llegó el pasado diciembre a la dirección de Agencia Vasca del Agua URAreclutado por el socialista Iñaki Arriola. En el puesto se ha encontrado numerosos frentes abiertos, como la necesidad de construir depuradoras y colectores de saneamiento para eliminar vertidos a los ríos –sobre todo los de Agurain al sistema del Zadorra, los de Amurrio y Llodio al Nervión y los de Busturialdea a la reserva de Urdaibai–, pero le ha sorprendido la gestión pública que se está haciendo del agua en Euskadi. «Es de lo que más podemos presumir en la Administración vasca», se congratula. Eso sí, reconoce el punto negro que representan los vertidos incontrolados en muchos pueblos alaveses –«sólo Vitoria funciona bien»– y, aunque sea guipuzcoano, confiesa sentir debilidad por el sistema de funcionamiento del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, al que pone como referente «de cómo deberíamos trabajar todos».

– ¿Tan bien lo está haciendo el ente mancomunado en el Gran Bilbao?

– A URA lo que le interesa realmente es que los municipios hagan bien el saneamiento de sus vertidos residuales. Y un ayuntamiento solo no tiene ni capacidad técnica ni económica para afrontarlo en condiciones. El Consorcio, sin embargo, aúna a 80 entidades locales, al 60% del terreno de la provincia y a la mitad de los usuarios del País Vasco. Atesora 50 años de experiencia, cuenta con un equipo profesional de primera y es el único que garantiza la gestión integral del agua... Para mí es como un mantra, porque tengo muy claro que ese es el camino.

– ¿Cómo está la situación en otras provincias?

– En Gipuzkoa hay tres consorcios, aunque el reciente brote de gastroenteritis que afectó a los vecinos de Usurbil demuestra que hay que extremar al máximo los controles para que no se coja agua de manantiales sin las suficientes garantías. Y en Álava, al margen del ente que gestiona bien el agua en Vitoria, hay 300 entes independientes, un sistema que claramente no funciona y que demuestra que se necesita una gestión más unitaria.

«Somos unos inconscientes. Las toallitas y compresas no se deshacen, y bloquean el saneamiento»

– ¿Hasta qué punto?

– Todo lo posible. Un consorcio único para todo el País Vasco igual es un sueño, pero quién sabe. Si encarrilamos la situación en Álava, en Gipuzkoa no descarto que los tres entes actuales caminen juntos. Y en Bizkaia, Busturialdea y el resto de municipios al margen del Consorcio deberían adherirse más pronto que tarde. Es la mejor solución para afrontar los cuidados de los cauces, el mantenimiento de las instalaciones y las inversiones necesarias con las mayores garantías.

«Trabajo enorme»

– En la regeneración de la ría de Bilbao se han invertido 1.200 millones de euros. ¿Se ha conseguido el objetivo?

– Sin lugar a dudas. Está irreconocible. Se ha hecho un trabajo enorme. Prácticamente todas las aguas residuales van ya a al colector general, que desemboca en la depuradora de Galindo y el agua sale completamente regenerada. El Consorcio, por su parte, vela porque ni municipios ni empresas viertan sus desechos de cualquier manera, sino cumpliendo unos requisitos previos de limpieza en muchos casos...

– Pero, tras la infección de tres triatletas por leptospirosis, ¿usted se bañaría en la ría?

– Ahora no, que hace frío, pero en verano seguro. El agua está muy limpia, insisto.

– ¿Y se comería una lubina pescada en el cauce?

– Sin ningún problema, ya he comido pescado de la ría.

Los ríos

Estado general:
«Hay una gran mejoría en Bizkaia y Gipuzkoa, no tanto en Álava. Aunque a pesar de erradicar muchos vertidos, algunos cauces están todavía en fase de recuperación biológica –flora y fauna– que puede durar años», detalla Ernesto Martínez.
Nervión:
«La mayoría de aguas residuales van a la red del Consorcio, pero persiste el problema en la zona alta, donde Amurrio y Llodio siguen vertiendo al río sin ningún tratamiento».
Oka:
«Aguas arriba está bien, pero desde Gernika hay muchos vertidos que erradicarán las obras del colector que unirá Busturialdea a la depuradora de Bermeo».
Ibaizabal:
«Hay depuración, pero quedan una decena de vertidos grandes y otros de escaso volumen sin conectar al saneamiento entre las localidades de Galdakao y Durango».
Barbadun:
«Está bien. Petronor no le afecta porque vierte al mar».
Cadagua:
«Bien. Nada que ver a hace dos décadas tras las obras de saneamiento urbano e industrial».
Butrón:
«Debe mejorar la calidad del agua, pero ya se ejecutan obras de saneamiento».
Carranza:
«Este río se une al Asón y desemboca en Cantabria. Se va a construir una depuradora en el municipio».
Castaños:
«Afluentes al Nervión como este o el Ballonti sufren vertidos incontrolados».
Lea:
«Uno de los ríos en mejor estado de Bizkaia».
Asua y Gobela:
«Ambos discurren por tramas urbanas prácticamente continuas y con el saneamiento terminado, pero quedan vertidos por recoger».

– Entiendo entonces que aprueba que se sigan celebrando actos deportivos.

– Creo que se está haciendo bien. Además, es una actividad que a medida que vayamos mejorando el estado de los ríos se va a hacer cada vez más. La gente podrá disfrutar del agua en los cauces.

– Perdone que insista, pero con los episodios contaminantes del pasado verano en las playas se argumentó que al menos parte de los vertidos habían salido por la desembocadura del Abra...

– Y puede ser, aunque es verdad que esos casos coincidieron con fuertes lluvias y el cauce lo arrastra todo. Pero en el fondo, quizá por eso, creo que el déficit de saneamiento en Álava puede afectar a todo el río Nervión. Y no podemos olvidarnos de que en Amurrio y Llodio, localidades con más de 28.000 habitantes, se vierten todas las aguas residuales domésticas e industriales al río sin ningún tratamiento previo.

– La solución a la contaminación en el Alto Nervión está bloqueada desde hace más de una década.

– Hay que construir las depuradoras de Basaurbe, en Llodio, y Markijana, en Ayala. Y luego los colectores hasta Orozko. Son unas obras que estaban programadas y luego dejaron de estarlo... Esperamos desatascar este tema en breve. La previsión del Ministerio de Medio Ambiente es adjudicarlas a mediados de 2018 y que estén en tres años y medio. Todos tuvimos problemas de presupuesto con la crisis y es mucho dinero, más de 78 millones de euros.

– ¿Cuántos puntos negros hay en los ríos vascos?

– Ocho. En Guipúzcoa, en el Urumea, por carencias, pero las más urgentes son las alavesas de Amurrio y Llodio, las vizcaínas de Gernika y la zona de Bermeo.

– Europa está avisando del riesgo de sanciones si no se solucionan estos problemas.

– Es verdad, pero estamos en el camino de solucionarlos. Y hay que hacerlo porque nos arriesgamos a multas millonarias que podrían afectar a la economía del país. En otros sitios llegan a ser de hasta 50 millones y sanciones añadidas de más de 200.000 euros por día de incumplimiento. No es ninguna broma.

– En Busturialdea ya se está trabajando para solucionarlo.

– En Gernika se hizo una depuradora en los años 80, pero no se realizó un buen mantenimiento. Ahora estamos haciendo un colector que bajará desde aquí hasta la estación depuradora de Bermeo. Esperamos que los trabajos estén terminados para 2020.

«En Amurrio y Llodio se vierten todas las aguas al Nervión, domésticas e industriales, sin tratar»

– ¿El reparto de estas obras es equitativo? Los alaveses aseguran sentirse abandonados.

– Siempre pensamos que al otro se le da más. Pero en cuanto a inversión por persona, Álava es la provincia más beneficiada. Las obras no se nos ocurren porque sí. Hay un listado de prioridades según criterios de la Unión Europea. Y, por ejemplo, se prioriza más actuar en zonas inundables que pueden afectar a zonas muy pobladas o industriales...

– Con la sequía ya en media España, ¿vería bien que la nueva estación de bombeo de Etxebarri cogiese agua del Nervión para beber?

– No creo que haga falta porque en el País Vasco estamos muy bien. El sistema del Zadorra al 60% y los pantanos guipuzcoanos al 80%.Pero por qué no. El agua del Nervión no tiene nada que ver con la residual y en la planta de Galindo se regenera casi al 100%. Y aquí hablamos de un tratamiento mucho mayor, más completo y más seguro. El Consorcio conseguiría los índices de potabilidad necesarios. Ya le digo que es así cómo se hacen las cosas. La diferencia entre el que es profesional y el que no: no tienen un problema, pero se están anticipando por si llega.

– Sus últimas campañas de concienciación se centran en el riesgo de tirar toallitas y aceite por el inodoro por atascos y contaminación.

– La verdad es que somos unos inconscientes. Las toallitas y las compresas no se deshacen y se quedan en los colectores y filtros hasta bloquear el saneamiento. Tenemos el ejemplo reciente de San Sebastián, pero es que el otro día vi imágenes de Londres y es lo mismo, pero muchísimo peor. Hay poco conocimiento de lo que pasa con el agua cuando sale por la taza del wáter. Y no saber lo que pasa detrás hace que no se cuide bien. Por lo menos los colegios ya empiezan a abordar esta problemática.

«Hay una terraza junto al Mercado de la Ribera que debe ser desmontada»

– ¿Las obras de encauzamiento del río Gobela han acabado con el riesgo de inundaciones en Getxo?

– Cuando uno dice eso hay una riada al día siguiente. Pero ya hemos acabado los trabajos que había que hacer y estamos todos mucho más tranquilos, eso sí. Jugamos con probabilidades y si antes era de un desbordamiento cada 10 años, ahora es de cada 100.

– ¿Y en el río Nervión a su paso por Basauri?

– También se ha mejorado mucho. Pero queda por ejecutar la tercera fase, entre Galdakao y Durango. Había un proyecto previo, pero lo estamos revisando porque antes las obras eran muy duras, mucha escollera y hormigón, pero ahora las exigencias van más a naturalizar los ríos, que los cauces sean más verdes, más zonas inundables...

– ¿Qué queda por hacer para alejar el riesgo de inundaciones en Bizkaia?

– En Sondika vamos a actuar en el río Asua, canalizado por una zona industrial. En diciembre sacaremos el concurso y las obras, valoradas en 2,9 millones, arrancarán en febrero. Y luego está la obra de Zalla, donde actuaremos de forma más natural.Se trabaja en la zona ya desde julio y haremos una corta en el meandro para que el agua encuentre esta salida de emergencia en caso de fuertes lluvias.

– ¿Qué le parecen las terrazas en cauces y zonas del litoral?

– Que deben cumplir con las exigencias de la demarcación de Costas y de la propia URA: que no afecten a la inundabilidad, que se respeten zonas de servidumbre, tránsito de servicio y otros usos...

– ¿Y se cumplen?

– Generalmente sí, pero ahora tenemos un problema con una instalación junto al Mercado de la Ribera. Antes eran sólo unas mesas, unas sillas y una sombrilla y no había más problema, pero ahora se ha puesto una instalación fija y cerrada y no puede ser. Y es una concesión del Ayuntamiento. Ya se ha abierto un expediente sancionador y, aunque todavía pueden alegar, con la información que tenemos debe ser desmontada. Está en zona de tránsito, a menos de seis metros del cauce... Sería un tapón en una de las zonas más inundables de Bilbao como son las Siete Calles.

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