Aburto, al PP: «Por pegarle una patada al alcalde, no se la den a los pobres»

El alcalde, Juan Mari Aburto, en la sesión de hoy./BORJA AGUDO
El alcalde, Juan Mari Aburto, en la sesión de hoy. / BORJA AGUDO

El Gobierno local se compromete a «extremar» el control de las ayudas sociales, pero minimiza el fraude

José Mari Reviriego
JOSÉ MARI REVIRIEGO

El Gobierno municipal de Bilbao anunció este jueves en el pleno su compromiso para «extremar» el control de las ayudas de emergencia social, después de que el Partido Popular haya denunciado que la concesión de estos fondos se ha convertido en un «coladero» de presuntos fraudes. En la parte final del debate, Juan Mari Aburto intervino al interpretar las críticas de los populares como un ataque personal a su gestión en las políticas sociales. «Por pegarle una patada al alcalde, no se la peguen a la gente pobre más necesitada», se quejó.

El concejal de Acción Social, Iñigo Pombo, minimizó el fraude al confirmar que se han registrado apenas 23 facturas falsas desde el año 2015. Sin embargo, el concejal del PP Oscar Fernández Monroy destacó la «gravedad» de la situación. En los últimos tres años se han concedido 13.594 ayudas. De ellas, se ha detectado que 3.762 por valor de 3 millones no están debidamente justificadas. El PP reclamó más controles, mientras Pombo alegó que los expedientes que buscan el reintegro aún no han finalizado.

El resto de la oposición (EH Bildu, Udalberri y Goazen) afeó la propuesta del PP, al que recordó sus casos de corrupción en Madrid y Valencia, y defendió el sistema de protección social. Sin éxito, los tres grupos pidieron al Gobierno de PNV y PSE que retire el término «extremar» en su enmienda para no dar pábulo a las críticas de los populares, que recordaron que el Ejecutivo foral que lidera el jeltzale Unai Rementeria impulsa una campaña a favor de las ayudas sociales pero también del control.

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