Aburto apela a comprar en pequeños comercios de Bilbao y pide al gremio «adaptarse» a los nuevos tiempos

Presentación de la campaña 'Yo elijo Bilbao'./IGNACIO PÉREZ
Presentación de la campaña 'Yo elijo Bilbao'. / IGNACIO PÉREZ

Respalda la campaña 'Yo elijo Bilbao' de BilbaoDendak para impulsar un sector «competitivo y de Primera División» en momentos «tan cambiantes»

LUIS GÓMEZ

El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha apelado esta mañana a la ciudadanía a comprar en comercios minoristas de la villa como forma de hacer ciudad y destacado el papel de un gremio que considera clave en el futuro económico. El mandatario municipal ha respaldado la «emotiva» campaña 'Yo elijo Bilbao', promovida por BilbaoDendak, que busca posicionar a la capital vizcaína como referente comercial con una oferta «competitiva, diferenciada, especializada e integrada».

Junto a la viceconsejera de Turismo y Consumo del Gobierno vasco, Isabel Muela, Aburto ha rehuido todo tipo de ambages y con un discurso tan firme como contundente ha pedido a la población que elija Bilbao para hacer sus compras. Ha recordado que él lo hace todos los sábados a la mañana en Deusto, «mi barrio. El comercio es fundamental. El de proximidad hace ciudad y la fortalece. Y fortaleciendo el comercio hacemos un Bilbao, y unos barrios, más seguro y cohesionado. Donde hay vida -ha subrayado- hay más seguridad».

Los datos económicos avalan esta impresión: Bilbao, según Aitor Elizegi, presidente de BilbaDendak, cuenta actualmente con 5.074 comercios, 2.918 establecimientos de hostelería y 1.200 empresas de servicios. Emplean a un total de 14.583 personas, lo que supone el 10% del empleo en la cuidad.

Trece comercios de Bilbao

La campaña, presentada en Azkuna Zentroa, muestra la «trastienda» de 13 pequeños negocios de otros tantos barrios y pone rostro a empresarios que todos los días suben la persiana y «trabajan» por Bilbao. Son 13 historias reales. Algunas, como la de la farmacia de Joseba Golvano, en Otxarkoaga, que con 62 años de historia fue de las primeras en administrar kits antisida y metadona en los años 80; o la ferretería Rekalde, abierta en 1956 y que ya camina con la tercera generación de la misma familia detrás del mostrador. Las inundaciones de 1983 anegaron su negocio. El lodo alcanzó casi tres metros de altura y a punto estuvo de arruinar a una familia que finalmente salió adelante gracias a la ayuda y solidaridad de sus vecinos.

Nadie dijo que fuera fácil. Tampoco lo ha pasado por alto esta mañana el alcalde, que ha reconocido las dificultades actuales de un sector que se enfrenta cada día a gigantes de todo tipo que amenazan su supervivencia. Por eso ha puesto el acento en la necesidad de «adaptarse» a los nuevos tiempos y afrontar el impacto de las tecnologías de reciente creación. «Hay que trabajar por una oferta comercial de calidad, moderna y competitiva. ¡Que se nos conozca por tener un comercio de Primera División!», ha instado.

En momentos de «grandes cambios» y donde nada es igual al día anterior, los comerciantes tienen por delante «nuevos retos y desafíos». Con experiencia y capacidad de aclimatación, sostiene, se podrán superar. Pero deben saber, ha advertido, que «los competidores ya no son los comercios de al lado, sino plataformas de Internet, como Amazon». Estos cambios deberán realizarse, no obstante, «sin perder las señas de identidad».

Tras tiempos de zozobra y frustración, Isabel Muela se ha congratulado de que instituciones, comercios y asociaciones gremiales «remen en la misma dirección». A su juicio, el futuro del sector es «esperanzador» porque los comercios minoristas crecen «sin pausa pero lejos de los niveles previos a la crisis», ha admitido. De ahí la importancia de una campaña que trabaja, según Elizegi, por un «objetivo común: la promoción de la actividad turística y comercial de la ciudad». Porque él también elige Bilbao.

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