El Correo

Moma reabre esta tarde sus puertas al desprecintar su equipo de música

La discoteca Moma reabre esta tarde al quedar desprecintado su equipo de música
  • El Ayuntamiento de Bilbao levanta el veto al garantizar que no se sobrepasarán los límites de ruidos

Moma reabrirá esta tarde sus puertas tras proceder el Ayuntamiento al desprecintado del equipo de música de la sala de fiestas. La Corporación bilbaína inhabilitó el pasado día 20 el aparato de la discoteca de Rodríguez Arias hasta que sus dueños acreditasen una «limitación suficiente» y no superasen los niveles de ruidos establecidos en la Ordenanza de Protección del Medio Ambiente (OPMA). El Área de Movilidad y Sostenibilidad, dirigido por el socialista Alfonso Gil, justificó la medida por el incumplimiento «reiterado» de la normativa municipal y las molestias causadas tanto a los vecinos de los edificios residenciales colindantes como al Hotel Ilunion, perteneciente a la ONCE.

El Consistorio ordenó ayer el desprecintado del equipo y permitir otra vez su utilización al acreditar «la suficiente limitación del sonido» a los parámetros que exige la ordenanza municipal. La decisión se ha adoptado tras llevar a cabo «diversas actuaciones de contraste técnico. Se ha comprobado que quedan garantizados los límites establecidos en la OPMA y restaurada la legalidad», afirmaron portavoces del Área de Movilidad y Sostenibilidad.

Luis Ángel Rodríguez, uno de los socios de Moma, aplaudió el levantamiento del veto, si bien volvió a subrayar que «nunca» han vulnerado ninguna ley. «El tema puntual está solucionado, pero el de fondo persiste mientras las instituciones no concreten los parámetros a cumplir. Según el Gobierno vasco, los límites de ruidos con relación al hotel no pueden exceder los 30 o 35 decibelios, al tratarse de un edificio catalogado como de uso comercial y no residencial, mientras que las afecciones nunca han sobrepasado los 25 decibelios. Así que estamos por debajo de los límites permisibles», remarcó Rodríguez, que cifró en 40.000 euros las pérdidas causadas por el precinto del equipo y no poder abrir las puertas la semana pasada.

Abarrotado todas las noches

Con el permiso municipal en mano, Moma, al que el Ayuntamiento ha incoado nueve expedientes sancionadores desde sus apertura el pasado 11 de enero y sobre la que pesa una orden de clausura por espacio de una semana, retoma la actividad y lo hace con el mismo propósito: llenar una sala que abarrota todas las noches y que se ha convertido en el centro de moda de la capital vizcaína.

Los vecinos, sin embargo, temen que con su reapertura volverá el calvario que vienen sufriendo desde hace seis meses. Tras encallar el plan de mediación impulsado por el Gabinete de Juan Mari Aburto, los afectados se reafirman en el «clamoroso error» que supuso la concesión de una licencia de actividad «presuntamente ilegal» para un centro que generar «altercados» todos los fines de semana.

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