El Correo

«La vuelta del 'toro de Bilbao' es fundamental para la Fiesta»

Antonio Petit Caro ha escrito varios libros sobre toros.
Antonio Petit Caro ha escrito varios libros sobre toros. / e. c.
  • Antonio Petit Caro - Periodista y escritor taurino, El fundador de la agencia Vasco Press, que recibirá el VII Premio Juan Ramón Ibarretxe, se felicita porel «rejuvenecimiento»de los tendidos

Petit Caro jugaba de niño a torear. De mayor, recuperó la Corrida de la Prensa de Bilbao y se especializó en periodismo taurino. No es amigo de lloros y lamentos y está convencido de que los aficionados volverán a las plazas. Recogerá el martes en la sede del Club Taurino uno de los premios más prestigiosos.

¿Cómo ve el futuro de la Fiesta?

Vive con altibajos desde hace tres siglos. Yo, por tanto, soy de los optimistas, por más que ahora estén las cosas un poco más enrarecidas.

¿Los toros, como el teatro, siempre están en crisis?

Lo está, sobre todo, para los diestros que no tienen corridas y aquellos ganaderos que no venden toros.

Arrastra menos aficionados.

Bueno, según y cómo. En los festejos que se han dado hasta ahora en Madrid ha ido muchísima más gente que el año anterior porque los carteles tenían más aliciente. Y se está rejuveneciendo el público.

¿Dónde lo ve?

¡En cualquier plaza! Surge una nueva afición que necesita un tiempo. Basta con que salga una figura arrolladora para dejar de hablar de crisis.

Cuenta que a partir de 1945, la última feria en la que toreó Manolete en Bilbao, Vista Alegre tardó casi una década en recuperar los espectadores perdidos.

Son los tiempos del mundo taurino. Es lo que se necesita para llevar a cabo una renovación en el escalafón, igual que está pasando ahora. De pronto han salido cuatro chicos que tienen encandilado al personal. Para eso se necesitan 7 ó 8 años.

Ha dicho: «No estamos, como algunos temen, en las vísperas de poner el punto final de la Tauromaquia en Bilbao». ¿Lo ratifica?

Atravesamos una crisis, distinta de las anteriores, pero también tiene solución. ¡Debe tenerla!

¿Bilbao lo lleva mejor o peor que Sevilla y Madrid?

Bilbao siempre será Bilbao. Incluso en años que no han sido buenos, como el último, sigue siendo un punto de referencia indispensable.

¿Cómo promocionaría la Fiesta?

Contratando a figuras con mucho atractivo entre el público y saliendo a buscar a la gente a la calle. No podemos esperar en casa a que vengan a buscarnos.

¿Faltan profesionales en la explotación y gestión de las plazas?

No. Los hay buenos. Ahora el francés Simón Casas tiene en sus manos prácticamente el 30% de los asientos que hay en todas las plazas de España y Francia. Eso supone un poder tremendo. En otro momento lo tuvo Manolo Chopera.

«Un equilibrio inestable»

¿No se da demasiado poder a los empresarios?

El reparto de poder es un equilibrio inestable. Cuando El Cordobés y Manolete estaban en su apogeo, eran ellos quienes mandaban y los empresarios se ponían en fila para contratarles. El torero que triunfa llena la taquilla y es quien tiene el poder.

Muchos empresarios sueltan toritos en vez de morlacos bravos y llevan el desánimo a los tendidos.

Sí, pero es muy ilustrativo leer la prensa de principios del siglo XX.

¿Para qué?

Hay cosas que se leen hoy que no son distintas de lo que ya se les decía a Joselito y Belmonte, cuando ambos estaban en su plenitud.

¿El culto al toro de lidia es más necesario que nunca en Bilbao?

Sí. Sin ese culto, Bilbao pierde su seña de identidad. Ha sido siempre la plaza en la que los toreros han tenido mucho respeto por el toro que se lidiaba. Hablo de tiempos de Machaquito. La vuelta al toro tradicional de Bilbao es fundamental.

¿Juzga necesario dar a los cosos otros usos para rentabilizarlos?

Hubo épocas en que Vista Alegre se abría de media una veintena de ocasiones al año para espectáculos de circo, folclore, patinaje sobre hielo... Y la fórmula funcionó.

¿No inventamos nada nuevo?

Pasó también en La Maestranza y en la plaza de Valencia. Estos inmuebles no se pueden rentabilizar con 10 tardes de toros. Hay que buscar actividades complementarias.

¿Qué tipo de toreo le gusta?

Mi familia era ‘belmontista’ y, claro, Belmonte conduce a Chicuelo, Pepe Luis, Curro, Morante...

¿Los críticos taurinos tienen algo de toreros frustrados?

A más de uno le hubiese gustado torear. Pero una cosa es torear una becerra en el campo y otra hacer el paseíllo en una plaza llena. Se necesita para eso un valor sobrenatural.

¿Entiende a los antitaurinos?

Yo los respeto. Lo que no hago es ir a reventarles actos. Son los que son. Logran 350.000 votos en las urnas.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate