El Correo

La Policía de Bilbao deja libre a un maltratador con tres órdenes de ingreso en prisión

  • El hombre, que está fugado, fue puesto en libertad antes de que la Policía Nacional y la Ertzaintza alertasen de los cargos que arrastra

La Policía Municipal de Bilbao dejó ayer en libertad a un individuo que había sido llevado a identificar a la comisaría de Miribilla acusado de un delito de violencia de género a pesar de que pesan sobre él tres órdenes de ingreso en prisión dictadas por tres juzgados distintos. La puesta en libertad se produjo por un problema a la hora de identificarle. El hombre, con numerosos antecedentes por robos con violencia, se encuentra ahora en paradero desconocido y las fuerzas de seguridad tratan de detenerlo. La mujer agredida y sus tres hijos -dos de ellos menores de edad- han sido trasladados a un piso de protección social para salvaguardar su integridad física.

Los hechos se produjeron sobre las diez de la noche del miércoles. La Policía Municipal recibió una llamada telefónica alertando de que una mujer estaba siendo maltratada por un individuo en una vivienda en la zona de San Francisco. La patrulla que se desplazó hasta allí encontró a un hombre, de nacionalidad italiana y origen bosnio, sin identificación, junto a una mujer y unos niños.

Según portavoces del Ayuntamiento de Bilbao, el individuo «no fue detenido», sino que lo trasladaron a comisaría para identificarle con garantías. El hombre había aportado en un primer momento un nombre y un apellido falsos -como después se descubriría- pero los agentes, tal y como establece la legislación, ya habían enviado sus huellas dactilares a la Ertzaintza y al Cuerpo Nacional de Policía para comprobar realmente quién era esa persona.

Según el Consistorio, el supuesto maltratador fue puesto en libertad antes de recibir la certificación de los otros cuerpos policiales porque ya había aportado un nombre y la legislación establece que una persona sólo puede estar retenida policialmente el tiempo estrictamente «necesario» para su identificación. Es decir, aseguran que no se lo podía mantener durante tiempo indefinido en los calabozos mientras se recibían los resultados del análisis de sus huellas, una gestión que puede tardar «bastante tiempo», sobre todo al haberse producido los hechos por la noche.

Además, añadieron que el juicio rápido por el delito de violencia de género que se le imputó había sido programado para el día siguiente (por ayer). Fuentes municipales no supieron precisar cuánto tiempo permaneció el sospechoso en la comisaría de Miribilla, pero recalcaron que su puesta en libertad no fue un problema de «descoordinación». Medios policiales consultados por este diario aseguran que el individuo no estuvo más de dos horas en comisaría.

Las alertas se dispararon cuando llegó el aviso de quién era realmente ese hombre que acababa de ser puesto en libertad. Según fuentes policiales, R. H., de 39 años, tiene numerosos antecedentes por robos de coches, hurtos y robos con violencia. Tres juzgados de Madrid, Castellón y Valencia han emitido órdenes de búsqueda y captura para su ingreso en prisión por varios delitos. Las dos últimas resoluciones judiciales, en este sentido, fueron emitidas en diciembre de 2016 y en enero de 2017. También figura sobre él una expulsión judicial del territorio nacional por sustitución de otra pena que debía cumplir inferior a los seis años de cárcel.

'Jungla de Cristal'

Cuando los responsables policiales supieron quién era R. H. movilizaron los recursos para atraparle de nuevo. No lo consiguieron. El supuesto delincuente se había fugado. Según diversas fuentes, el sujeto tuvo tiempo de pasar por la vivienda a recoger algunas cosas antes de marcharse.

En cuanto supo lo que había ocurrido, la Policía de Bilbao fue a ese domicilio. La mujer víctima de los malos tratos y sus tres hijos fueron trasladados a un piso de protección social para garantizar su integridad física en el caso de que el fugitivo decidiese volver a la vivienda.

No es la primera vez que un delincuente con órdenes de ingreso en prisión queda en libertad por problemas a la hora de identificarle. En agosto de 2014, un error entre jueces y policías dejó libres en un primer momento a unos individuos que se habían identificado con los nombres de los protagonistas de la película 'Jungla de Cristal' y que habían sido sorprendidos robando en viviendas de San Sebastián. Sobre estos hombres, que fueron detenidos después, pesaban importantes condenas de prisión.

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