El Correo

Los trabajadores del colegio La Milagrosa de Barakaldo inician protestas para evitar su cierre

El colegio La Milagrosa de Barakaldo pertenece a la congregación de las Hijas de la Caridad.
El colegio La Milagrosa de Barakaldo pertenece a la congregación de las Hijas de la Caridad. / Pedro Urresti
  • El centro no puede afrontar el pago del «elevado» alquiler que le cobra la Fundación Miranda, que quiere instalar una residencia

Los trabajadores del colegio concertado La Milagrosa de Barakaldo han anunciado que van a iniciar movilizaciones ante el riesgo de cierre del centro y han pedido a las instituciones que se mantenga la oferta educativa para no perder 39 puestos de trabajo.

En un comunicado, la asamblea de trabajadores del centro ha anunciado que se van a concentrar todos los días frente a La Milagrosa y la Fundación Miranda, y han animado a los vecinos de Barakaldo y a la comunidad educativa a participar en esas concentraciones. Además, el día 17 de enero se concentrarán ante el Ayuntamiento de Barakaldo, a partir de las 17.30 horas, y el 19 de enero ante la Delegación de Educación en Bilbao, a las 18:00.

Por su parte, la alcaldesa de Barakaldo, Amaia del Campo, ha pedido este jueves «cautela dentro de la preocupación» ante el previsible cierre, cuando concluya el actual curso escolar, del colegio religioso concertado La Milagrosa, con 350 escolares, tras el incremento del 150% del precio del alquiler de los locales que ocupan, que pertenecen a la Fundación Miranda

En una rueda de prensa, Del Campo, que es presidenta del patronato de la Fundación Miranda, ha señalado que le consta que la congregación de las Hijas de la Caridad San Vicente de Paúl tenía voluntad desde 2001 de dejar el colegio.

«Desde que llegué a la alcaldía, mis esfuerzos han sido y serán siempre trabajar por mantener ese proyecto educativo», ha afirmado la alcaldesa, para destacar el centro La Milagrosa, «no sólo es un proyecto educativo», sino que realiza «una gran labor social en Barakaldo».

Tras reconocer que «no vamos bien de tiempo», ya a que a finales de este mismo mes de enero se abre el periodo de matriculación, ha anunciado que este mismo jueves se reunirá con la asociación de las familias del colegio. Asimismo, mantendrá contactos con el Departamento de Educación del Gobierno vasco porque «parece que la Fundación Miranda ha decidido aceptar la renuncia de las Hijas de la Caridad a mantener el colegio».

«Si se confirma ese cese de la actividad educativa, mi preocupación, en primer lugar, es garantizar que todos los niños tengan una respuesta educativa adecuada y en la medida de lo posible que se mantenga el agrupamiento familiar, y también, desde luego, nos preocupa la situación del personal docente que pueda verse afectado», ha asegurado.

350 alumnos y 40 docentes

El colegio concertado La Milagrosa de Barakaldo ha iniciado una lucha contrarreloj para evitar su cierre cuando finalice este curso. La congregación de la que depende el centro, las Hijas de la Caridad, han decidido retirarse del proyecto educativo y la comunidad escolar no puede afrontar el alquiler que les cobra el propietario del edificio, la Fundación Miranda, que quiere convertirlo en un geriátrico. La dirección del centro, que tiene más de 350 alumnos y 40 docentes, mantendrá hoy una reunión con las familias para informarles de la difícil situación por la que atraviesan y plantear posibles alternativas para evitar su desaparición.

El colegio y la Fundación mantienen versiones diferentes de lo que se ha convertido ya en un enfrentamiento abierto. La entidad benéfica asegura que la congregación Hijas de la Caridad les comunicó oficialmente, mediante una carta, que el próximo 31 de agosto de 2017 abandonan de forma definitiva La Milagrosa.

Los responsables de la Fundación decidieron entonces que dedicarían el edificio a residencia de ancianos: de hecho, ya tiene un geriátrico en la misma parcela. Y recuerdan que la misión con la que el benefactor creó esta institución centenaria fue la de «acoger a ancianos desfavorecidos» y que la labor docente fue una circunstancia «excepcional». La Fundación ha informado ya a Educación de la situación: le envió la carta de la congregación religiosa y le comunicó su decisión de dedicar el edificio a servicios para la tercera edad.

La dirección del colegio sostiene que han sido las «fuertes» subidas de alquiler del edificio lo que les ha asfixiado económicamente. Hasta hace cerca de quince años, las Hijas de la Caridad abonaban un pequeño donativo, pero en 2004 se hizo una primera tasación y desde entonces la Fundación les cobra un alquiler que se ha ido actualizando. En los últimos años la renta «se ha disparado», sostiene el centro. Si en agosto de 2014 pagaban 8.500 euros al mes, desde 2015 abonan 20.600.

«Centro viable»

Los responsables del centro afirman que el colegio es «absolutamente viable, con las cuentas «al día» y funciona «muy bien». «Tenemos un buen número de alumnos y las familias están satisfechas con la enseñanza», aseguran los profesores, que van a «luchar», adelantan, para evitar el cierre. Al ser un colegio concertado, el Gobierno vasco abona las nóminas de los docentes.

La Milagrosa quiere convertirse en una cooperativa e integrarse en la red de ikastolas concertadas, que, según afirma la dirección, ya les ha dado el visto bueno a su proyecto. Aseguran también que la congregación Hijas de la Caridad dejó por escrito que el colegio pasaría a manos de un grupo de gestores creado por la propia comunidad escolar. El «único obstáculo» que les hace inviables es el «alquiler», insisten.

La Fundación subraya que, en todo caso, el centro tampoco les ha presentado «un proyecto firme» y que la renta que cobraban a la congregación «se mantiene» en los últimos años. Insiste en que si las Hijas de la Caridad dejan el colegio está «justificado» que el edificio pueda dedicarse «a los fines para los que se creó la institución».

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