El Correo

Siete de los 50 kilómetros de la A-8 en Bizkaia carecen de tercer carril

Vista del tramo de la A-8 a la altura de El Haya
Vista del tramo de la A-8 a la altura de El Haya / E. C.
  • La Diputación no considera prioritario intervenir por el momento en el tramo de la autopista que discurre entre Abanto y El Haya

Una colisión múltiple, un camión que hace ‘la tijera’, otro que pierde su carga, una simple granizada... Cualquier imprevisto vale para provocar el mismo efecto: el colapso de la A-8, la vía de alta capacidad más utilizada en Bizkaia -79,3%- que soporta una media diaria de más de 100.000 vehículos. Y eso que la Diputación ya ha adoptado en la mayor parte del trazado de la autopista que discurre por el territorio vizcaíno una de las medidas que se presupone más eficiente para dar fluidez al tráfico: construir un tercer carril, una alternativa cuya viabilidad estudia ahora el Ministerio de Fomento en el tramo que enlaza la localidad cántabra de Laredo y el límite con Bizkaia, en El Haya. Así se lo comunicó hace un par de semanas el nuevo titular de la cartera, Íñigo de la Serna, al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, en una visita a Santander.

Un total de 42 kilómetros y 350 metros de trazado reparten el flujo de vehículos en tres carriles al paso de Ugaldebieta por suelo vizcaíno. Son el resultado de una sucesión de engorrosas obras cuya ejecución se ha dilatado en el tiempo y que han absorbido hasta la fecha una inversión de 470 millones de euros, según han informado fuentes de la institución foral. Pero todavía queda camino por recorrer. No mucho, a juicio de la Diputación. A día de hoy faltan únicamente siete kilómetros para que toda la A-8/A-P8 disponga de tres canales para agilizar la circulación.

La última actuación en este sentido entró en servicio en junio de 2012, con el nuevo enlace de Gerediaga y la ampliación de dos a tres carriles por sentido en el tramo comprendido hasta el peaje de Iurreta. Pero la alternativa se aplicó en la mayoría del trazado a medida que la A-8 se abría paso en suelo vizcaíno: la solución sur en los años 70, Ugaldebieta I, II y III en los 80, y la IV, en los 90.

Atascos permanentes

El tramo pendiente de intervención se sitúa entre el municipio minero de Abanto-Zierbena (Punto Kilométrico 131) y El Haya (PK 139). Pero la institución foral no contempla una intervención en este tramo a corto o medio plazo. «No es prioritario en este momento», subrayó un portavoz.

El que no parece dispuesto a esperar es el Gobierno central, que ya planea la entrada de las máquinas en la A-8. Y es que para De la Serna la necesidad de llevar a cabo la ampliación de la autopista está más que justificada. «De forma casi permanente se producen atascos entre Laredo y Bizkaia, sobre todo en verano», señaló. De ahí que su ministerio haya instado a la ingeniería a la que ha encargado el proyecto -INECO- que acelere la redacción del mismo.

La construcción del tercer carril en suelo cántabro no resultará sencilla por la compleja orografía de la zona, especialmente en el alto de Saltacaballo. Uno de los puntos más negros de la red viaria en el que antes de que entrara en vigor la limitación de velocidad por radar de 80 kilómetros por hora se registraron el pasado año un total de 159 accidentes de tráfico, un tercio de todos los que hubo en Bizkaia y Santander. Unos 45.000 vehículos utilizan a diario este tramo de la autovía.

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