El Correo

«Por supuesto que lo volveríamos a hacer»

El recibimiento en el aeropuerto ha sido muy emotivo. / TELEPRESS
  • Begoña Huarte y Mikel Zuluaga han sido recibidos esta mañana en el aeropuerto de Loiu después de que el día 27 fueran detenidos en Grecia cuando intentaban introducir en Europa a ocho refugiados en el interior de un caravana

«Si los que tienen que hacerlo no cumplen, tenemos todo el legítimo derecho a desobedecer y, por supuesto, lo volveríamos a hacer». Para Mikel Zuluaga y Begoña Huarte, los dos activistas detenidos el pasado 27 de diciembre por intentar cruzar en ferry el mar Adriático cuando ocultaban a ocho refugiados en su autocaravana, su acción es un ejemplo de desobediencia civil, «una herramienta» con la que buscaban «interpelar a gobiernos y crear sensibilidades». Se muestran satisfechos con el eco logrado, y adelantaron que la asociación Ongi Etorri Errefuxiatuak «ya está preparando nuevas acciones». Ayer fueron recibidos por familiares, amigos y miembros de la plataforma en el aeropuerto de Loiu.

«Qué duro es el activismo, pero nadie nace donde quiere y todos deberíamos tener los mismos derechos», reconocía Mikel Zuluaga, vecino de Zeanuri, tras abrazarse con su hijo Markel, que le entregó un ramo de flores rodeado de toda la familia. El y su compañera de Leiza (Navarra), reconocían haber pasado momentos de «gran sufrimiento» durante el operativo. «Hicimos un habitáculo en la caravana para pasar a los refugiados y cuando nos pararon nos temimos lo peor por ellos, porque no dejaban de golpear las paredes con ellos dentro», recuerda.

Al final, sin embargo, todo salió bien, y a los pasajeros ilegales los liberaron. Ellos fueron los que quedaron detenidos en la comisaría, «pero la solidaridad, que siempre es recíproca, volvió a nosotros». Según relata, fueron los propios refugiados los que se negaban a salir del edificio policial y los que colaboraron para que ellos pudieran volver al País Vasco. Eso sí, tras haber pagado la fianza de 4.000 euros impuesta por el juez, que les imputó los cargos de «favorecer la inmigración ilegal» y de «imprudencia grave para la integridad de las personas refugiadas».

La plataforma 'Ongi Etorri Errefuxiatuak' aseguró que con acciones como ésta, en cuya organización colaboraron otros miembros además de los propios Huarte y Zulueta, «obedecemos a los derechos humanos». Y criticaron a las instituciones europeas porque «no cabe seguir esperando». En ese sentido, recordaron que solo en 2016 han fallecido más de 5.000 personas en el mar Mediterráneo «intentando llegar a Europa». En abril tienen planificada otra acción en Gernika y en verano protagonizarán una caravana a Melilla.

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