El Correo

Los ladrones de catalizadores barren San Ignacio con una veintena de robos en 15 días

El vehículo puede seguir circulando sin catalizador, aunque hace mucho ruido.
El vehículo puede seguir circulando sin catalizador, aunque hace mucho ruido. / Luis Calabor
  • Actúan de noche en la calle, eligen siempre los mismos modelos de coche y emplean un gato y herramientas de corte para separar la pieza del tubo de escape

La Ertzaintza ha recogido en apenas quince días una veintena de denuncias por robo de catalizadores en vehículos estacionados en la vía pública en el barrio bilbaíno de San Ignacio. Se sospecha de una banda especializada dedicada a esta modalidad delictiva que ya ha actuado en otros puntos de Bizkaia, recientemente en la localidad de Barakaldo, donde llegó a detenerse a uno de los presuntos implicados, un joven de 22 años con domicilio en Madrid.

Esta última alarma policial ha saltado por la acumulación de denuncias por robos en un mismo barrio, el de San Ignacio. Los ladrones han estado sustrayendo este dispositivo de los vehículos aparcados en la calle casi a diario desde el pasado 21 de octubre, siempre en horario nocturno. Los golpes se han registrado en las calles Orixe, Elorrieta, Islas Canarias, Larrakotorre y Asturias, entre otras. Alguno de los casos también se registró en el vecino barrio de Deusto. Antes de esta última oleada se habían registrado algunos hurtos aislados de catalizadores por puntos desperdigados de la ciudad, como en los barrios de Zorroza o Txurdinaga, por ejemplo.

Eligen siempre los mismos modelos de coche, probablemente por el emplazamiento del catalizador, fácil de acceder. Los delincuentes utilizan varias herramientas, desde un gato para elevar el coche, hasta hojas de sierra y de corte y alicates (como las que aparecen en la imagen inferior), para separar el catalizador del tubo de escape al que va unido. Este elemento, que contiene valiosos metales como platino, paladio y rodio, reduce la toxicidad de los gases de la combustión. Sin él, el motor del automóvil sigue funcionando, aunque hace un ruido extraño que suele alertar al conductor de que ha sufrido un robo.

Platino y paladio

El gramo de platino se paga en el mercado negro a 40 euros, y el de paladio a 22, lo que explica que estas piezas resulten tan codiciadas. Los catalizadores que se encuentran en buen estado se venden en el mercado legal de segunda mano por mucho menos precio de lo que costaría uno nuevo. Según algunos informes policiales, pueden llegar a pagarse hasta 80 euros en algunas chatarrerías.

Herramientas de los ladrones.

Herramientas de los ladrones. / E. C.

Policialmente, estas acciones delictivas están consideradas como hurtos, ya que el ladrón no tiene que forzar la puerta del coche ni acceder a ningún habitáculo, ya que el catalizador se encuentra a la vista. Los delincuentes suelen colocarse debajo del coche para extraer el dispositivo, lo que facilita además que pasen desapercibidos mientras perpetran el robo. Cuando un usuario acude a un taller mecánico con un vehículo al que le han sustraído el catalizador, se enfrenta a unos gastos que pueden oscilar entre los 400 y los 1.000 euros. Solo reponer el aparato puede costar por encima de 500 euros, más la mano de obra y la reparación de los desperfectos. Además, la mayoría de los seguros no suelen cubrir este tipo de hurtos, salvo que se trate de una póliza a todo riesgo.

El pasado mes de diciembre, agentes del Cuerpo Nacional de Policía desarticularon en la localidad madrileña de Leganés una banda dedicada en exclusiva a esta modalidad delictiva. Tres de sus integrantes, de origen rumano, fueron arrestados acusados de hurtar catalizadores en el parking de un centro comercial en horario de tarde-noche, cuando apenas había testigos.