El Correo

Antenistas avisan de que el 60% de las comunidades perderá canales de TDT en enero

  • La asociación vizcaína de instaladores de antenas urge al Gobierno central a retrasar el «apagón» para poder cubrir la demanda

La Asociación de Instaladores de Telecomunicaciones de Bizkaia, Avitel, ha vuelto a alzar la voz sobre las dificultades que están hallando a la hora de atender todas las solicitudes de readaptación de antenas en el territorio por la imposibilidad de adquirir el material necesario. El 31 de diciembre, todas las comunidades vecinales deberán haber adaptado sus antenas para no perder parte de la señal de la TDT. Un «pedazo» del espacio radioeléctrico pasará a manos de las compañías telefónicas, que lo compraron al Gobierno central para desarrollar la tecnología 4G. Las cadenas que se alojan entre los canales 60 y 69 «emigrarán» al 26, 27, 28, 30 y 35 desde el 1 de enero, un proceso que se denomina «dividendo digital» y que exige instalar amplificadores en la mayoría de tejados. Aunque el mandato europeo data de 2012, el Ministerio de Industria aprobó la normativa el 19 de septiembre, dando apenas tres meses a los profesionales para actuar en todos los bloques de pisos. Los proveedores se han visto desbordados, incapaces de fabricar los materiales necesarios al ritmo que requiere la demanda.

A fecha de 12 de diciembre, la realidad en Bizkaia es peor de lo que se preveía inicialmente. Avitel calcula que el 60% de las 25.000 comunidades no llegarán a tiempo para «el apagón», lo que se traducirá en la pérdida de canales hasta que modernicen sus instalaciones, entre ellos los de EITB, Boing o Teledeporte. Por ello, ha decidido sumarse a la petición que el sector realizó recientemente al Gobierno central para que les dé una prórroga de tres meses.

A juicio de José María Pascual, el presidente de Avitel, «los retrasos que sufre el proceso debido al insuficiente plazo otorgado y a la escasez de suministro de amplificadores se han convertido en un problema social, cuya solución pasa por decisiones políticas». Según explica, mantener las emisiones simultáneas hasta marzo -las cadenas emiten actualmente entre los canales 60 y 69, los comprados por la industria telefónica, y en los que se ‘alojarán’ desde enero- daría un plazo de reacción suficiente para adecuar la mayoría de antenas.

«Lo contrario llevará a que miles de ciudadanos dejen de ver canales, vulnerando su derecho a la información», expuso. Además, denunció que los instaladores están siendo sometidos a una presión «sin igual» por parte de muchos clientes, que no entienden que la imposibilidad de satisfacerles obedece a la falta de suministros a causa del «cuello de botella» y no por falta de voluntad. «Hemos hecho muchos esfuerzos, aumentado plantillas... pero no podemos hacer más porque las fábricas no dan a abasto», dijo.