Concierto de aste nagusia 2017 Morat: Lipotimia millennial

Los colombianos desabordaron la capacidad de nuevo escenario del Parque Europa

Morat llenó el miércoles el Parque Europa./FERNANDO GÓMEZ
Morat llenó el miércoles el Parque Europa. / FERNANDO GÓMEZ
JOSU OLARTE

Tremenda la marea humana que se concentró la noche del miércoles para ver a Morat en la apertura escenario del Parque Europa. Se auguraba la cita musical más masiva de la Aste Nagusia pero las hordas de adolescentes, cuadrillas botelloneras y familias con críos que respondieron al reclamo del popular grupo colombiano superó todas las previsiones desbordando la capacidad (unas 20.000 personas) de la zona y cuestionando la seguridad del nuevo escenario emplazamiento de escenario por el que, de manera preventiva, ha apostado este año el Ayuntamiento, que debería volver a darle una vuelta a la cosa a la vista de los tapones que volvieron a formarse y la mala visibilidad de la zona arbolada

Todo para escuchar y «ver» en vivo a un grupo que siendo lo que parece se ha convertido en poco más de un año en uno de los fenómenos musicales del momento. Un joven y fraternal cuarteto (edades de 21 a 24, dos hermanos en su seno) de amigos (se conocen desde el colegio) de familia bien (clases de música desde críos) reciclados en masivo grupo de folk pop latino popularizado como banda sonora de 'Gran Hermano' y viralizado entre los milleannials que prefieren el mundo viral a los canales musicales tradicionales

Con vitola indie tres de los cuatro Morat son multinstrumentistas (con mención especial para el guitarra, banjo y teclista Juan Pablo Villamil) y comparten labores como cantantes a lo mejor por no destacar ninguno en ese terreno y tener un similar (por escaso y rasgado) rango vocal

Con intro instrumental inició el joven (de 21 a 24) cuarteto de Bogotá (en vivo quinteto con guitarrista eléctrico adicional) el repaso casi completo de su debut , 'El amor y sus efectos secundarios... y unas cuantas cosas más', según su reedición de 2017. Recordando su rápida ascensión (hace un año tocaron en el Cotton Club para menos de 100 personas) arrancaron con uno de los temas con los que para Morat empezó todo: su primer impacto junto a Paulina 'Mi nuevo vicio' rematado con banjo bluegrass por su guitarrista 'Villa' (Juan Pablo Villamil) al que al parecer le tira el country el neofolk onda Mumford & Sons cuyo influjo se hizo palpable en trontonas piezas campestres como 'En un solo día'. El vídeo de apoyo contra el maltrato y el trabajo infantil en Latinoamérica (apoyan el programa pro niño) con mensajes tipo «mas educación, mas amor, menos indiferencia...» pasaron casi inadvertidos para la gritona, juvenil y mayoritariamente femenina audiencia a la que en directo apelan con canciones que redundan en torno las relaciones amorosas con títulos a veces casi calcados ('Cuanto más me duele', 'Se que te duele'...)

Entroncado con el pop latino melódico de sus admirados compatriotas Bacilos los muy lisonjeros con Bilbao Morat recordaron su mucho menos masivas visitas previas (hace un año pasaron por el Cotton Club de Indautxu) presentando con amplia verborrrea sentimental temas de pop folk latino a medio tiempo como 'Yo más te adoro' (sobre lo complicadas que son las mujeres) la campestre 'Ya no estás tú' (sobre la pérdida de la persona amada) la mentada 'Cuanto me duele' o 'Tú te vas, yo me quedo' con el guitarrista del sombrero Isaza sentado al piano.

El canto de las tropas de niñas a pleno pulmón se amplificó con uno los temas añadidos a los primer largo, 'Yo contigo, tu conmigo', buenrollista pop tropikal a lo Efecto Pasillo grabado con Alvaro Soler e incluido en la banda sonora de 'Gru 3' que, prolongando el primer momentazo de la lipotímica velada encadenaron entre oh oh ohs recurrentes con el sencillo 'Sé que te duelo' grabado con el astro romántico mexicano Alejando Fernández, alias 'El Potrillo'.

La balada acústica 'Ahora que no puedo hablar' evidenció que lo que el bajista Simon Vargas no puede es cantar, al menos temas de ese corte, pues, al igual que en su secuela pianística 'Ladrona' desafinó de forma evidente pisando el terreno del Dani Martín más íntimo y cargante. Lo que podrá testarse ya que miles de smartphones, omnipresentes toda la noche, los capturaron haciendo las veces de mecheros.

El pop programado con el sello de su productor Mauricio Rengifo (El Dandee) 'Cuánto me duele' marcó otra cumbre de la noche antes de las presentaciones de la banda que derrotó hacia terreno de los Tequila más comerciales con 'Una vez más'. El karaoke millennial volvió a generalizarse con el sencillo 'Amor con hielo' (la de famoso no te debo, no te quiero nada ) que dio paso a un bis doble que pisó el brit pop como el reciente 'La última vez' y el postre que, cerrando el círculo, rescató su primer hit 'Como te atreves' que hasta los padres de la chavalería cantaron y grabaron. Y es que los niños ya no consumen payasos de la tele o grupos infantiles sino éxitos virales como el tipo de pop aseado, adhesivo e inocuo que los instrumentalmente capaces Morat encarnan.

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