Bilbao no colocará bloques de hormigón 'antikamikazes' en la Semana Grande

Representantes institucionales han guardado un minuto de silencio frente al Ayuntamiento de Bilbao./FERNANDO GÓMEZ
Representantes institucionales han guardado un minuto de silencio frente al Ayuntamiento de Bilbao. / FERNANDO GÓMEZ

El Ayuntamiento, que se ha sumado al minuto de silencio para condenar el atentado, opta por los controles policiales durante las fiestas para hacer frente al desafío yihadista

J. M. REVIRIEGO / A. HERAS

La concejalía de Seguridad Ciudadana de Bilbao se ha decantado por la instalación de controles policiales en los accesos principales al recinto festivo para garantizar la vigilancia durante la Aste Nagusia. El Ayuntamiento tiene ya fijado un plan de prevención en el que descarta la colocación de bloques de hormigón como los que se han instalado en las fiestas de Santurtzi y de Vitoria. Se trata de barreras fijas concebidas para frenar un eventual ataque de 'kamikazes' a bordo de vehículos fuera de control, como el perpetrado ayer en Las Ramblas de Barcelona. El protocolo del Consistorio bilbaíno ha sido revisado y establecido con anterioridad a este atentado terrorista.

Los responsables municipales de Seguridad y Protección Civil han concluido que el uso de muros de hormigón no encajaba con las necesidades de Bilbao ni con el perfil del recinto festivo, que acoge las convocatorias más multitudinarias de público en El Arenal y la plaza Circular, entre otros emplazamientos. Su utilización, según la tesis del departamento que dirige Tomás del Hierro, podía generar más problemas que soluciones. Por ejemplo, obligaría a restringir aún más el tráfico rodado por zonas abiertas puntualmente al Bilbobus, a las furgonetas de carga y descarga, y a los vehículos privados de los residentes de camino a sus parkings.

Un minuto de silencio en la escalinata del Ayuntamiento

Bilbao se ha sumado hoy a las concentraciones de repulsa por el atentado que ayer mató en Barcelona a 14 personas e hirió a otras cien. La escalinata del Ayuntamiento ha sido el escenario de la protesta, que ha reunido a numerosos representantes institucionales, encabezados por el alcalde, Juan María Aburto, junto a portavoces del resto de partidos políticos. Al minuto de silencio se han sumado también el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, el presidente del Tribunal Superior de Justicia, José Luis Ibarra, y distintos representantes de la vida social, cultural y económica de Euskadi, además de cientos de ciudadanos. En declaraciones ante los medios de comunicación, el alcalde ha condenado con firmeza «la barbarie terrorista» y ha trasladado su apoyo y solidaridad a la ciudad de Barcelona, al conjunto de la sociedad catalana y, de forma muy especial, a las víctimas y a sus familiares y personas allegadas, deseando una pronta recuperación a las personas heridas.

En su lugar, el Ayuntamiento volverá a concentrar sus esfuerzos en controles gestionados por la Policía Municipal con la colaboración de unidades de la Ertzaintza. Estos 'check points', situados en puntos estratégicos de acceso al recinto, estarán reforzados por el uso de vehículos policiales para regular el tráfico e impedir, si llegara el caso, el paso de algún automóvil. En la última edición del mercado de Santo Tomás, el Consistorio tampoco recurrió a las barreras 'antikamikazes', aunque la Ertzaintza se desplegó en puntos sensibles con agentes equipados con armas largas.

Aburto: «Estamos ocupados pero no preocupados»

El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha hecho este viernes un llamamiento a no generar una «alarma indiscriminada» en la ciudad, porque se están tomando las medidas «adecuadas» ante el inicio, este sábado, de la Aste Nagusia. Según ha manifestado, no existe en estos momentos «un riesgo específico» de atentado en la capital vízcaína. «Estamos ocupados pero no preocupados», ha puntualizado.

«Estamos ante la Aste Nagusia, que es un momento de gran concentración de personas, y hemos tomado nuestras medidas y dispositivos, que hoy mismo se están volviendo a revisar de la mano del Departamento de Seguridad», ha indicado el alcalde en la escalinata del Consistorio tras participar en la concentración de repulsa. En su intervención, Aburto ha llamado a «los ciudadanos de Bilbao y a quienes nos visiten» a que disfruten de las fiestas.

«Nuestro mensaje tiene que ser que la gente disfrute y lo decimos desde la responsabilidad", ha remarcado el regidor bilbaíno. Aburto ha transmitido que se mantiene en Bilbao la alerta de grado 4 y que las medidas adoptadas son «las adecuadas».

Municipios turísticos catalanes instalan bolardos en sus calles más transitadas

(Por Cristian Reino)

Tras la tragedia del jueves en Las Ramblas, hoy llegó la hora del duelo. Pero también de valorar si hubo fallos en la seguridad en la capital catalana y si se pudo impedir el atentado. Una de las cuestiones que ha saltado de inmediato es si con la colocación de bolardos o grandes macetas a lo largo de Las Ramblas se hubiera evitado la masacre. Por si así fuera, municipios catalanes turísticos como Calafell, Reus o Calella han tomado la decisión de instalar obstáculos en sus calles más transitadas. También lo han hecho otras ciudades como Madrid, Zamora o Palma.

Con motivo de las navidades pasadas, el Ministerio del Interior y la Dirección General de la Policía recomendaron a los ayuntamientos la instalación de este tipo de barreras físicas, que impiden el paso de vehículos. Interior lanzó la alarma después de los atropellos masivos de Niza y Berlín, que se saldaron el año pasado de manera trágica, con 86 y 12 fallecidos, respectivamente. El Ayuntamiento de Barcelona prohibió, por ejemplo, la circulación de camiones la noche de Reyes, cercó el recorrido con unos pilones de hormigón y valoró los consejos de Interior en el marco de la Junta de Seguridad Local, que reúne a la Guardia Urbana, Bomberos, Mossos d'Esquadra, Policía Nacional y Guardia Civil, pero no fue más allá.

Colau se defiende

La alcaldesa Ada Colau dijo hoy en TV3 que «se revisaron los protocolos» y se tomaron medidas como el aumento de la presencia policial en puntos estratégicos de la ciudad, así como la activación de dispositivos especiales en grandes eventos. También lamentó que «el 100% de seguridad no existe, especialmente cuando hay personas aisladas que con medios rudimentarios están dispuestas a hacer barbaridades». Gerardo Pisarello, número dos del ayuntamiento, añadió que «las medidas de seguridad antiterrorista las determinan los responsables de Interior» y que el Ayuntamiento de Barcelona «jamás» se ha negado a poner bolardos. «Siempre que se le ha requerido, lo ha hecho», afirmó.

El consejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, salió en defensa del consistorio y señaló que es «imposible» colocar bolardos en cada punto de la ciudad que se sospecha que es potencialmente crítico para la comisión de un atentado. Para el titular de Interior, coordinador de todo el dispositivo policial puesto en marcha tras el atentado, los bolardos son útiles en momentos puntuales, como «la salida de un concierto o tras un partido del Barcelona», pero es «imposible ponerlos en toda la ciudad».

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